domingo, 1 de marzo de 2026

El fenómeno del sinhogarismo en Málaga (España). Condiciones de vida nocturnas de las personas sin hogar.

Desde la perspectiva de la intervención social, se quiere enfatizar, a la vez que visibilizar, las diferentes problemáticas que acarrea el sinhogarismo a las personas así consideradas. Para ello se analizan las características y condiciones de vida nocturna de las personas sin hogar en un área céntrica de la ciudad de Málaga (España), utilizando como herramientas principales la observación directa no participante y la entrevista. 

La muestra, de carácter aleatorio, ha estado compuesta por 27 personas sin hogar en un radio de 4,5 km, en el ámbito territorial indicado. Su número reducido se sitúa como un elemento de debilidad y limitación; sin embargo, aporta un acercamiento ante una realidad poco analizada. 

Tras el análisis de los resultados, estos muestran que todos los participantes pasan las noches en zonas muy iluminadas y con un alto nivel de contaminación acústica; también se asientan cerca de recursos sociales, alojamientos de fortuna o centros comerciales, para poder satisfacer sus necesidades básicas. La necesidad de estudios de estas características, donde se aborden aspectos que mejoren el bienestar de estas personas, favorecerá cambios en los modelos de intervención, así como un acercamiento a la población general, buscando priorizar las políticas de protección social a este colectivo, a la vez que incidiendo en los aspectos sociosanitarios que lo afectan.

Acceso al artículo en su conjunto a través del siguiente enlace: 

https://hdl.hanlet.net/10630/34979

Arredondo Quijada, R., & Del Pino-Brunet, N. (2023). El fenómeno del sinhogarismo en Málaga (España). Condiciones de vida nocturnas de las personas sin hogar. Vivienda Y Comunidades Sustentables, (14), 59–70. 


sábado, 13 de diciembre de 2025

Vuelve por Navidad

Como diría el anuncio publicitario típico de estas fechas "vuelve por navidad".

No es mi intención por supuesto hablar de turrones ni nada que se le parezca, pero nuevamente tenemos ya las tómbolas benéficas, los conciertos benéficos, las recogidas de alimentos benéficas ... parece que sigue quedando muy bien aquello de siente un pobre en su mesa durante estas fiestas. 



No paro de repetir y recordar al alumnado del Grado en Trabajo Social, que significa eso del Trabajo Social y cuál es su definición, así que volveré a insistir a través de estas líneas:

“El trabajo social es una profesión basada en la práctica y una disciplina académica que promueve el cambio y el desarrollo social, la cohesión social, y el fortalecimiento y la liberación de las personas. Los principios de la justicia social, los derechos humanos, la responsabilidad colectiva y el respeto a la diversidad son fundamentales para el trabajo social. Respaldado por teorías del trabajo social, las ciencias sociales, las humanidades y los conocimientos indígenas, el trabajo social involucra a las personas y las estructuras para hacer frente a desafíos de la vida y aumentar el bienestar.”  

(Aprobada en 2014 de manera conjunta por la Federación Internacional de Trabajo Social (FITS),y la Asociación Internacional de Escuelas de Trabajo Social (AIETS/IASSW)

Si la leemos y releemos difícilmente podremos argumentar que todo lo benéfico y asistencial puede encajar en lo que plantea y se define con estas palabras. Es por ello que no puedo compartir este tipo de actividades que son muy loables y seguro que parten desde el mayor de los deseos por atender "necesidades", pero pediría un momento de reflexión a esas personas que las proponen para que valoren si ante las situaciones de necesidad la mejor propuesta es la "limosna", dar lo que me sobra, o la mejor elección es atajar la desigualdad y en lo más básico con nuestros impuestos, no me preocupa pagar impuestos lo que quiero es que se utilicen de manera correcta y sobre todo que sirvan para disminuir esa desigualdad, no para que vuelvan en pago de privatizaciones de servicios públicos.

Hagamos una campaña en navidad que sea YO PAGO IMPUESTOS, Y ESTOY ORGULLOSO. Porque facilito a que las personas con necesidad se les pueda conceder por ejemplo el Ingreso Mínimo Vital (IMV), en estos momentos con 1.127.393 expedientes aprobados, alcanzando los 3.344.315 de personas entre ellas muchas menores. Pero también para la Sanidad, la Educación o los Servicios Sociales con el Sistema de Dependencia, y podría seguir.

Pero me dá que es mucho más llamativo recoger alimentos y repartirlos, que defender a una persona que va a ser desahuciada sin acceso a una vivienda, o reclamar recursos adecuados y suficientes para nuestros mayores y para las personas que las atienden en su inmensa mayoría mujeres, y también podría seguir.

Pues nada "vuelve por navidad". 

lunes, 13 de octubre de 2025

Aproximación prospectiva a la situación de las personas sin hogar en la ciudad de Málaga

Desde la Cátedra de Inclusión Social de la Universidad de Málaga se abre una línea de investigación centrada en el estudio y análisis de los problemas de acceso a la vivienda y del sinhogarismo. Bajo este compromiso, durante el año 2024 se lleva a cabo este estudio surgido no sólo de la inquietud investigadora de la Cátedra, sino también de la demanda de las entidades sociales que trabajan en la ciudad con este colectivo. Fruto de ello, la investigación presentada en este informe es el resultado del trabajo colaborativo entre la Universidad de Málaga y el Ayuntamiento de Málaga junto a las entidades sociales que conforma la Agrupación de Desarrollo de personas sin hogar, lo que ha supuesto una práctica real de participación y transferencia de la academia a la sociedad civil malagueña, contando con el informe favorable por parte de la Comisión de Ética de la universidad. Sin las aportaciones y la participación de las personas profesionales que se encuentran a pie de calle en esta realidad, este trabajo no hubiera podido desarrollarse.

En general, los resultados que se han extraído reflejan la necesidad de seguir profundizando en el estudio sobre la situación y necesidades de las personas sin hogar: “conocer para actuar” supone un elemento esencial tanto para la obtención de réditos positivos en la intervención social como para la mejora de las condiciones de vida de las personas con las que se trabaja. En coherencia con ello, esta investigación se alinea con los objetivos formulados en las actuales estrategias aprobadas para la intervención con personas sin hogar, tanto del estado español como por parte de la comunidad autónoma de Andalucía. 

El camino comenzado con esta investigación abre un compromiso de continuidad para el estudio y análisis de la realidad de las personas sin hogar, una realidad compleja y cambiante que requiere de conocimientos actualizados generados desde la colaboración entre todos los actores involucrados en su abordaje y protección.

(El trabajo completo se encuentra accesible a través del siguiente enlace https://monografias.uma.es/index.php/mumaed/catalog/book/216 )

domingo, 27 de julio de 2025

La invisibilidad de las mujeres sin hogar: investigación con perspectiva de género

El sinhogarismo femenino es una realidad poco abordada en las investigaciones que se han realizado ante esta situación de exclusión social. 

Las mujeres tienen vivencias específicas marcadas por su género, tales como situaciones de violencia de género, discriminación por sexo, acoso callejero, etc., que requieren de perspectiva de género a la hora de su intervención. 

Por tanto, se plantea realizar una investigación, de corte cualitativo, con el objetivo de analizar las situaciones de las mujeres sin hogar en la ciudad de Málaga (España), para comprender sus necesidades y desafíos específicos. A través de entrevistas semiestructuradas realizadas a 15 mujeres, donde se incorporan desde las causas de la falta de vivienda, a variables como la violencia de género y la discriminación por sexo, las barreras que encuentran para acceder a un empleo y/o vivienda y las redes de apoyo con las que cuentan las mismas. 

Entre los resultados obtenidos se constata que la mayoría de las mujeres han sufrido violencia de género, que han tenido empleos con índices de precariedad y feminizados, dedicados a los cuidados, y que normalmente cuentan con vínculos de apoyo psicológico, entre otros. 

Estos datos confirman la necesidad de seguir ahondando en investigaciones dirigidas a mujeres, y de realizar intervenciones centradas en el colectivo con perspectiva de género.

Acceso al artículo a través de los siguientes enlaces:

 https://doi.org/10.7764/rts.100.37-50  /  https://hdl.handle.net/10630/34973

(Alcántara, A. y Arredondo, R. (2024). La invisibilidad de las mujeres sin hogar: investigación con perspectiva de género. Revista de Trabajo Social, núm. 100, 37-50. DOI: https://doi.org/10.7764/rts.100.37-50  /  https://hdl.handle.net/10630/34973)

sábado, 21 de junio de 2025

Promoviendo el retorno educativo: Análisis de las Escuelas de Segunda Oportunidad en España

Se está ante una segunda investigación elaborada desde la Universidad de Málaga, junto a entidades sociales como la Asociación ARRABAL-AID y la Asociación Cívica para la Prevención (ACP).

Esta investigación continua por tanto la línea de trabajo iniciada en el año 2021 y teniendo como objetivo último el estudio socioeducativo de las Escuelas de Segunda Oportunidad en el conjunto del Estado. Ampliando el marco de análisis a nivel estatal marcándose como objetivos analizar los Modelos de Escuela de Segunda oportunidad y contrastar los resultados con el anterior estudio. Además, se establece como objetivo analizar el perfil de los usuarios, así como sus motivaciones y expectativas. 

Se ha desarrollado desde un enfoque metodológico de investigación mixta, cuantitativa y cualitativa. En relación con el perfil sociodemográfico de los participantes se observa que la edad media es de 18 años.

 En relación a la nacionalidad de las personas participantes, más de la mitad, el 65%, son europeos, destacando en este caso España con un 62,5%. Como segundo continente se sitúa África, con el 18,7%, siendo en este caso Marruecos el país más representativo con un 12,4%. 

Con relación al abandono de la formación la edad en que abandonaron la formación académica se ha situado en 15,3 años. Entre los principales motivos de abandono encontramos que es la “Desmotivación/Desinterés” con un 38% el más repetido, seguido de la “Dificultad en el aprendizaje” con un 17,6%. 

En relación a los motivos para la reincorporación la principal motivación es la laboral (35,4%), seguida de la “superación personal” (28,5%). 

Se puede acceder al informe completo a través del siguiente enlace:

https://hdl.handle.net/10630/38661

Arredondo, R. y Macias, A. (Coord.) (2025). Promoviendo el retorno educativo: Análisis de las Escuelas de Segunda Oportunidad en España. UMA Editorial. Universidad de Málaga


domingo, 18 de mayo de 2025

Hacia la normalización del consumo de sustancias en el ocio juvenil

Con la finalidad de explorar en qué medida se están normalizando prácticas de ocio saludables o no entre los jóvenes en los últimos años, se lleva a cabo la presente investigación. 

Desde el proyecto de “Reducción de riesgos y daños con jóvenes en espacios de fiesta”, ejecutado por la Asociación Cívica para la Prevención y subvencionado por la Junta de Andalucía, con la colaboración de la Universidad de Málaga, se diseña un estudio de corte cuantitativo, no experimental y de carácter descriptivo, en el que participan 2.032 jóvenes durante los años 2022 y 2023. 

Los resultados revelan la consolidación de prácticas de ocio entre los jóvenes que pueden desencadenar en serios riesgos psicosociales, especialmente en lo relativo al consumo de alcohol. Se concluye sobre la importancia de poner en marcha estrategias de prevención para la reducción de riesgos asociados al consumo de sustancias en espacios de ocio juvenil, fortaleciendo a su vez la sensibilización e información sobre sus consecuencias y alternativas saludables.

Arredondo Quijada, R., Palma García, M.O., Olivares Álvarez, S. (2025). Hacia la normalización del consumo de sustancias en el ocio juvenil. Aposta. Revista de Ciencias Sociales, 105, 73-83, http://apostadigital.com/revistav3/hemeroteca/rarredondo.pdf


sábado, 19 de abril de 2025

Redes sociales, pornografía y prácticas sexuales, influencias en la juventud del siglo XXI

El espacio actual digital en el que se desenvuelven los jóvenes les ofrece contenidos e interacciones que influyen en su desarrollo personal y social. Sus experiencias y educación afectivo-sexual se han proyectado a las redes sociales, jugando un papel central para la identificación de comportamientos de riesgos y actuaciones de prevención. Con este compromiso surge la presente investigación desde el “Proyecto Preventivo de reducción de riesgos y daños con jóvenes en espacios de fiesta”, de la Asociación Cívica para la Prevención subvencionado por la Junta de Andalucía, a través del cual se exploran los hábitos de las personas jóvenes en el uso de las redes sociales y su relación con las prácticas sexuales y consumo de pornografía. En el estudio participan un total de 1.122 jóvenes de edades comprendidas entre 16 a 35 años de la comunidad autónoma de Andalucía. Los resultados constatan el espacio natural y habitual en el que se ha convertido las redes sociales para los jóvenes, siendo internet la principal fuente de información a la que acuden para obtener información sobre sexualidad. Destaca el consumo de pornografía entre el 72,3% de los jóvenes, accediendo a estos contenidos a partir de una edad media de 14 años. Este escenario es propicio para perpetuar comportamientos de violencia y desigualdad hacia las mujeres, como reconoce un 80% de los encuestados. Se concluye sobre la urgencia de identificar y optimizar estrategias de buenas prácticas, en todos aquellos espacios de internet que ofrezcan información-formación adecuada relacionada con las prácticas sexuales.

(Pinchar aquí para acceder al artículo completo)

(Arredondo Quijada R., Palma García M. d. l. O. y Olivares Álvarez S. (2025). Redes sociales, pornografía y prácticas sexuales, influencias en la juventud del siglo XXI. Política y Sociedad, 62(1), e93287. https://doi.org/10.5209/poso.93287)

domingo, 16 de marzo de 2025

18 de marzo, Día Internacional del Trabajo Social

 Un año más llega el mes de marzo y con él la celebración del Día Internacional de la profesión. En esta ocasión como se puede ver por el cartel su lema es: "Fortalecer la solidaridad intergeneracional para un bienestar duradero", poniendo el énfasis en la necesidad e importancia de la mejora del cuidado en las relaciones intergeneracionales, desde una amplitud de perspectivas, pero no sólo en ellas sino mucho más allá.

España, al que pudiéramos definir, si no ya, en breve, un país de "viejos",  pudiera encajar bien el título de la película protagonizada por Bardem y con la que obtendría un óscar: "No es país para viejos". 

Aunque no es mi intención establecer ningún símil y/o parecido a la temática de la película. Si que se puede afirmar que en lo que respecta al cuidado sobre todo de las personas mayores más vulnerables y dependientes, nos queda mucho por recorrer. Los datos que mes a mes se van conociendo sobre la situación de la ley de la dependencia son un buen indicativo para lo que digo, pero no sólo ahí, se pudiera recordar la situación que vivieron las residencias en pandemia, ahora que se está rememorando lo ocurrido en aquellas fechas, y donde según los datos disponibles pocas cosas han cambiado.

Igual, con todo mi respeto, al lema del fortalecimiento de la solidaridad intergeneracional, le hubiera incorporado alusión a la necesidad de cambio, de transformación, de ruptura... se podrá pensar que puedo ser algo radical, pero ¿no son importante las personas a las que la profesión se debe?. 

Como decía en nuestro país a la par que crece la esperanza de vida, de lo que nos tenemos que sentir muy orgullosos, ese incremento en la esperanza de vida lleva aparejado la necesidad de una constante mejora en los servicios asistenciales: ayuda a domicilio, teleasistencia, domótica domiciliaria ... pero no es lo que veo, en todo caso se intenta confundir y/o facilitar lo que se puede denominar como "medias verdades", dando la sensación que se mueven las cosas para que en la realidad todo siga igual. A la par que no se atajan los problemas reales que sufre el personal, en su gran mayoría mujeres, a la hora de enfrentarse a los servicios asistenciales ya aludidos en su día a día.

El próximo martes celebraremos el día internacional, pero sin olvidar que ante conceptos como los de ayuda y solidaridad, me quedo con los de transformación y cambio. 

domingo, 2 de febrero de 2025

El Trabajo Social ¿profesión vocacional?

Estoy convencido que un porcentaje bastante alto de respuestas a la pregunta ¿el Trabajo Social es una profesión vocacional? es afirmativa. Además en los últimos tiempos me encuentro cada vez con más personas, la gran mayoría no son profesionales del trabajo social, que cuando tienen que hablar de esta profesión siempre en alguna parte de su mensaje incorporan lo "vocacional" que es el Trabajo Social.  

A veces es muy didáctico ver la definición que recoge la Real Academia Española (RAE), en el Diccionario de la Lengua Española, en este caso de la palabra vocación, indicando como primera definición: "Inspiración con que Dios llama a algún estado, especialmente al de religión", y en su tercera "Inclinación a un estado, una profesión o una carrera". 

Fuente: 
https://hablandoderecho.wordpress.com/2015/07/07
Habrá que entender que cuando se nos dice que el Trabajo Social es una profesión muy vocacional no se están refiriendo a la primera definición sino a la tercera, aunque a veces tengo mis dudas, ya que a la vez cuando esas personas hablan de lo vocacional que somos nos suelen identificar con actividades y acciones todas ellas muy relacionadas con la "ayuda" y la "asistencia", no suelo escucharles que somos una profesión que promueve "el cambio y el desarrollo social" tal y como se indica en nuestra definición.

A la par de esto me surge otra duda, porque nos identifican con esa vocación a nuestra profesión, e de decir que también a otras, cuando si nos ceñimos a la tercera definición de la RAE, todas las profesiones debieran ser vocacionales aquello de "hacer-trabajar" en lo que me gusta, donde me siento identificado y realizado. Por eso tenía mis dudas si están pensando más en identificarnos con la primera definición.

Antes aludía a nuestra definición y en más de una ocasión la he recogido en este blog, pero volvemos a recordarla: 

El trabajo social es una profesión basada en la práctica y una disciplina académica que promueve el cambio y el desarrollo social, la cohesión social, y el fortalecimiento y la liberación de las personas. Los principios de la justicia social, los derechos humanos, la responsabilidad colectiva y el respeto a la diversidad son fundamentales para el trabajo social. Respaldada por las teorías del trabajo social, las ciencias sociales, las humanidades y los conocimientos indígenas, el trabajo social involucra a las personas y las estructuras para hacer frente a desafíos de la vida y aumentar el bienestar. (International Federation of Social Workers).

Y tú que has leído hasta aquí, ¿Qué piensas ...?


miércoles, 25 de diciembre de 2024

Ante la necesidad de socializar los avances tecnológicos

Estudios confirman el riesgo de exclusión social en la población que no utiliza las nuevas tecnologías, para García “los incluidos son quienes están conectados; sus otros son los excluidos, quienes ven rotos sus vínculos al quedarse sin trabajo, sin casa, sin conexión” (2006: 73). 

La posibilidad de acceso, así como la capacitación en habilidades digitales, se convierten en la actualidad en una necesidad que vendrán a plantearse como nuevos derechos sociales del conjunto de la ciudadanía, “entre los que tienen y no tienen internet” (Castells, 2003: 311). 

Por lo que corresponde, desde la responsabilidad pública a las administraciones, en sus diferentes niveles, desarrollar cuántas iniciativas sean necesarias a fin de no generar ciudades y espacios territoriales a diferentes velocidades, en lo que al desarrollo tecnológico se refiere, de lo contrario se corre el riesgo de que las ciudades “inteligentes” se conviertan en espacios que vengan a generar si cabe mayores dosis de exclusión y desigualdad social.

Los párrafos anteriores los escribía en el año 2020, como ponencia que fue presentada al Greencities en el 11 Foro de Inteligencia y Sostenibilidad Urbana, celebrado en Málaga. Una ponencia que obtendría una mención en el Premio Carlos Hernández Pezzi a la mejor comunicación científica, junto a mi compañera Natalia del Pino.

https://www.uma.es/fest/noticias/los-investigadores-de-la-facultad-de-estudios-sociales-y-del-trabajo-rafael-arredondo-y-natalia-del-pino-han-obtenido-una-mencion-en-el-premio-carlos-hernandez-pezzi-la-mejor-comunicacion-cientifica/

En la parte introductoria terminaba indicando que:

Desde el Trabajo Social, junto al conjunto de interventores sociales de otras profesiones y disciplinas académicas, se ha de estar atento al conjunto de desarrollos tecnológicos, que, de manera bien directa o indirecta, pueda afectar al bienestar de las personas, a sus capacidades de interacción y sus posibilidades de desarrollo tanto a nivel personal, familiar o comunitario. Actuando si cabe como voz de alerta para que estos avances efectivamente se conviertan en oportunidades para el bien común.

Hoy a casi cinco años después, me reitero en lo escrito en cuanto a la necesidad de que los desarrollos tecnológicos que se están produciendo puedan ser socializados para que a su vez puedan ser utilizados por la gran mayoría de las personas, sobre todo las que incluso más lo pueden necesitar, como el caso de personas mayores que ven no cubierta sus necesidades básicas de la vida diaria.

El abordaje de esta realidad no puede situarse en exclusividad, o de manera más prioritaria, y en muchas de las ocasiones incluso con enfoques de pura difusión mediática, en el atractivo que genera ciertos avances tecnológicos, que obviamente pueden venir a facilitar el día a día. Si a la par no se asegura que estos recursos pueden ser facilitados a la mayoría de la ciudadanía. Ya que de lo contrario no se estaría poniendo la investigación al servicio de la mayoría social necesitada de ellos, sino para aquellos sectores de población que pueden hacer frente a los costes que suponen, o que disponen de los medios necesarios para su implementación.

Pero a la vez habría que estar atento a estas situaciones y no perder de vista su objetivo, mejorar el bienestar social del conjunto de la ciudadanía de una manera real y empírica. Los avances tecnológicos no pueden suponer el olvido o servir incluso de ocultamiento del gran conjunto de recursos y servicios que a día de hoy no son puestos a disposición de esas personas para las que a su vez se está trabajando, bien por falta de recursos económicos, inversión en el incremento de los mismos, o falta de organización y estructura. Obviamente partiendo de la necesidad de que se invierta y se desarrollen cuantos más y mejores medios tecnológicos mejor, pero no haciéndonos trampas en el solitario como se suele decir.

Para finalizar esta entrada, sigo recuperando cuestiones aportadas a la comunicación ya mencionada, en este caso a nivel de conclusiones:

El momento histórico que se está viviendo donde en marcos temporales muy reducidos se han realizado avances que en otros momentos han supuesto siglos, obliga a una reestructuración y a un nuevo paradigma de los diferentes actores sociales, sin dejar nadie atrás. Se está ante una oportunidad en la que los avances tecnológicos puedan suponer la mejora, no de unos pocos, sino de la comunidad en su conjunto. Sin olvidar que no todas las personas parten ni con las mismas capacidades ni con las mismas posibilidades y oportunidades, por lo que habrá que incorporar elementos correctores que vengan a igualar y nivelar las diferencias existentes.

Arredondo, R. y Del Pino, N. (2021). Las ciudades inteligentes que no olvidan a las poblaciones más vulnerables, una oportunidad para el bien común. En Gómez, Mª L. y Romero, O. (Coord.). Greencities, 11º Foro de Inteligencia y Sostenibilidad Urbana: Actas del XI International Greencities Congress (pp. 41-50). Palacio de Ferias y Congreso de Málaga (FYCMA).

sábado, 7 de diciembre de 2024

Ley de Servicios Sociales de Andalucía, 8 años

En unos días se cumplirán 8 años de la aprobación de la Ley 9/2016, de 27 de diciembre, de Servicios Sociales de Andalucía, la segunda ley aprobada en nuestra comunidad desde la Constitución de 1978. Por recordar, la primera ley data del año 1988, tuvieron que pasar 28 años para que se aprobara esta segunda.

La entrada en vigor de la nueva ley fue un hecho histórico en el ámbito social, y por ende en el del Trabajo Social, no sólo por la necesidad urgente que existía de actualizar y adaptar a una realidad tan cambiante como es todo lo que se puede circunscribir a los aspectos sociales, y que la nueva ley recogía: desde el profesional de referencia (art. 31) a los equipos profesionales (art. 30), a la Carta de Derechos y Deberes (art. 13, 63, Disposición Adicional sexta), aspectos éticos (Capítulo X), los conciertos sociales (art. 103), la Investigación e innovación en Servicios Sociales (Capítulo IX), pero sobre todo un nuevo Catálogo de prestaciones (art. 41), actualizado y acorde a un Sistema de Servicios Sociales que supere lo asistencial y convierta en el eje central de la intervención los derechos sociales.

Fuente: Junta de Andalucía https://www.juntadeandalucia.es/organismos/inclusionsocialjuventudfamiliaseigualdad/areas/inclusion/servicios-comunitarios.html

Un modelo de intervención que la propia ley establece en el denominado como de: “atención integral centrada en la persona o en la unidad de convivencia, desde un enfoque de desarrollo positivo y de efectiva participación de la persona en el proceso de atención.” (art. 45.1). Con todo un Capítulo V que viene a definir y marcar como debe de ser el “Proceso de intervención”.

La importancia de un nuevo Catálogo de Prestaciones era tal que la ley en su Disposición adicional cuarta establece que:

“El Consejo de Gobierno aprobará el Catálogo de Prestaciones del Sistema Público de Servicios Sociales de Andalucía en el plazo máximo de doce meses desde la entrada en vigor de la presente ley”.

Hoy a casi 8 años de entrada en vigor de la ley este Catálogo sigue siendo sólo letra escrita, como se suele decir el papel lo asume todo, sin que se haya hecho efectiva esta Disposición y sin que tan poco exista ningún tipo de consecuencia más allá de las que afecta a las personas que son atendidas en el Sistema Público de Servicios Sociales. Por recordar, el conjunto de la población, tú y yo, no sólo los “pobres”, los “vulnerables”, los “necesitados” … típicas expresiones utilizadas a la hora de definir a este colectivo. Y, además, me molesta como profesional del Trabajo Social, que se nos adjetive como “vocacionales”, desde una visión puramente asistencialista y de un buenismo que lo que transmite son visiones trasnochadoras de otras épocas.

Ayer se celebraba el día de la Constitución 6 de diciembre, 46 años, y aún el Sistema Público de Servicios Sociales sigue sin alcanzar el tratamiento que requiere, sigue siendo la cenicienta del cuento.

domingo, 29 de septiembre de 2024

Servicios Públicos para mejorar la vida de la gente

En menos de quince años han estallado dos crisis que han puesto sobre las cuerdas la protección social en España. La crisis financiera de 2008 y la crisis sanitaria a raíz de la COVID-19, que ha promovido unas dinámicas exclusógenas con un impacto diferencial en la sociedad incidiendo significativamente en aquellos sectores de población más vulnerables (Arredondo y Macias, 2022).

El escenario pospandemia, podríamos pensar que se convierte en una oportunidad para el cambio, a raíz de las experiencias vividas, así como del plan de reconstrucción europeo. Pero muchas de las veces a vista de las decisiones que se vienen tomando, parece que esta oportunidad para el cambio ha sido olvidada.

Seguro que todas y todos hemos escuchado en muchas ocasiones frases que se han hecho famosa, latiguillos que quedan bien:

No dejemos nadie a tras, o hagamos una intervención social centrada en la persona.

Como digo suenan bien y lo que nos dice es que la gente es lo primero…

Estos días se ha hecho público el último informe de Intermon Oxfam bajo el título:

DESIGUALDAD S.A.

El poder empresarial y la fractura global: la urgencia de una acción pública transformadora

En sus primeras líneas se puede leer:

“Desde 2020, la riqueza conjunta de los cinco hombres más ricos del mundo se ha duplicado. Durante el mismo período, la riqueza acumulada de cerca de 5000 millones de personas a nivel global se ha reducido. Las penurias y el hambre son una realidad cotidiana para muchas personas alrededor del mundo. A este ritmo, se necesitarán 230 años para erradicar la pobreza; sin embargo, en tan solo 10 años, podríamos tener nuestro primer billonario.”

Podemos pensar que esto no va con España, pero si, también va…

Me rebelo cuando veo que aún se realizan recogidas de alimentos, de juguetes y de material escolar, para menores, cuando llegan las clases, y pienso, pero esto es real… Pero además son actividades y líneas de acción que le encanta a la derecha y porque no decirlo también alguna izquierda. Medidas que inciden y perpetúan la benefician, contra el reconocimiento de derechos.

Está demostrado que sólo desde el reconocimiento de derechos, las sociedades avanzan. Y que, en la actualidad, recordemos el informe de Oxfam, si cabe se hace más que necesario políticas públicas para la gran mayoría de personas. Políticas públicas que vengan a cubrir necesidades tan básicas como tener un techo, una vivienda para generar un proyecto de vida.

Este es el gran problema que tenemos en la actualidad, un problema que no se ha generado de la noche a la mañana, sino que se viene produciendo desde hace muchos años. En los últimos 30 años en España el 85% de la vivienda construida ha sido de renta libre por un 15% de protección, en Málaga donde estamos, los datos aún son peores un 94% de renta libre sobre un 6% de protección.


Pero si nos vamos a un tiempo más corto, los últimos 4 años, en la provincia de Málaga de las viviendas visadas el 98,4% han sido libres por un 1,6% de protección. Como ven no es una cuestión que haya surgido de manera imprevista, sino que viene siendo un proceso de años donde no se ha querido o no se ha sido capaz de atajarlo reconociendo el derecho y proyectando un gran plan de vivienda pública en el conjunto del Estado.

Pero si la vivienda es un problema y requiere de políticas públicas, que voy a decir de la sanidad, donde el incremento en las listas de espera afectando a miles de andaluces ó las reducciones drásticas de personal sanitario para poder atender de manera adecuada la demanda actual, no es sino una estrategia planificada de cara a la implantación de un sistema privado de salud a costa del sistema público.

O en educación, con una gran oportunidad para la mejora de las ratios en centros escolares ante la bajada de la natalidad, que no se realiza. Abriendo las puertas con grandes facilidades a entidades educativas privadas. Donde posiblemente es en el ámbito de la formación profesional y en el de la universidad los que en un mayor número se están produciendo. En Málaga ya se encuentran aprobadas dos nuevas universidades privadas las cuáles no cumplen requisitos y parámetros en cuanto, entre otros aspectos, a investigación y transferencia, que si es exigida a las universidades públicas, primando por encima de cualquier variable el “negocio”. Por dar un dato la matrícula en la Universidad Alfonso X el Sabio, una de las aprobadas para Málaga, oscilaba en el curso 2022-23 para el grado en Medicina en 21.150 euros anuales por los 7.630 euros anuales para el grado en Nutrición Humana y Dietética. Si se compara entorno a los 800 euros que significa el coste anual en la Universidad de Málaga, y por ende en las universidades andaluzas, la diferencia queda más que patente.

Y si hablaba de sanidad y educación, no puedo dejar de lado el ámbito de los Servicios Sociales, con un sistema que sigue anclado en muchos de los casos en modelos benefactores y de otra época: que voy a decir de la intervención en zonas desfavorables a través de la Estrategia ERACI que aparece y desaparece o ante la falta de personal que permita realizar adecuadas intervenciones, y sin disponer de un catálogo de prestaciones del Sistema Público, con una ley de Servicios Sociales aprobada en 2016 que establece que el catálogo estaría aprobado en un plazo de 12 meses, hoy siete años después se sigue esperando. O de la dependencia con una demora en la actualidad de 603 días, más de un año y medio, como tiempo que se tarda en resolver una solicitud en todo su proceso, cuando la norma establece que se deberá de realizar en un plazo no superior a los 6 meses.

No podemos olvidar que estamos ante los denominados pilares del estado de bienestar. Esos pilares que vienen a sujetar, a construir, una sociedad donde prime la justicia social tal y como se recoge en nuestra constitución, pero que se incumple en muchos de sus preceptos, y no pasa nada.

Apostar y defensar de manera tajante unos servicios públicos que den cobertura al conjunto de la población, es poner a la gente lo primero, por que estos se convierten en garantes de la igualdad y por ende en el mejor de los recursos para abordar la desigualdad. Y para ello es necesario que estén dotados económicamente como se requiere, porque el problema no está en disponer de los recursos económicos, el problema está en como estos se distribuyen a nivel presupuestario y sobre todo en cómo y sobre quienes se aplican las medidas de recaudación de impuestos, donde realmente lleguemos al cumplimiento de que estos sean progresivos y quien más tiene más aporte.

El debate es vuestro.

domingo, 15 de septiembre de 2024

El Dato

Bajo el título de "El Dato", vengo publicando una serie de informaciones concretas y objetivas, de variables sociales, obtenidas de fuentes oficiales a nivel cuantitativo. 

Pequeñas notas con las que no pretendo otra cosa que facilitar información fiable que pueda servir no sólo para visibilizar la radiografía actual sobre las variables publicadas, sino también para contrarrestar el volumen de noticias falsas, "fake news", que en muchas de las ocasiones se publican, ya saben: "la información es poder" y la desinformación nos lleva a lo desconocido.

Aquí los últimos "Datos" publicados:






domingo, 21 de julio de 2024

El acceso a la vivienda, necesidad de un cambio de paradigma

Siempre me he definido que soy mucho más cuantitativo que cualitativo, de ahí que la gran mayoría de mis aportaciones académicas: artículos científicos, capítulos de libros, monografías, etc., sobresale lo cuantitativo sobre lo cualitativo. 

Pero en esta entrada, sobre la que vuelvo abordar el acceso a la vivienda, es tanto lo que se escucha a nivel cuantitativo que veo necesario realizar y profundizar desde otros enfoques. Aunque si es por datos, aquí van algunos en lo referido Andalucía y más concretamente: Málaga, mi ciudad:

-  en el primer trimestre de 2024 se han producido 972 lanzamientos con cumplimiento positivo en Andalucía, donde es Málaga la que sigue encabezando esta variable al representar el 28% del total,

- en este primer trimestre el 71% de los lanzamientos han estado relacionados con los arrendamientos urbanos, y el 29% por el impago de hipotecas en Andalucía, a nivel de Málaga estos porcentajes se sitúan en un 84% por arrendamiento y un 16% por hipoteca,

- en el período 2020-2023 se han visado en Málaga 24.913 viviendas, de las que el 98,42% han correspondido a vivienda libre y el 1,27% a vivienda de protección, (Colegio Oficial de Arquitectos de Málaga),

- el perfil de las personas que son demandante de vivienda pública en Málaga sería el de: una mujer, de entre 35 y 50 años, que prefiere alquilar a comprar y con unos ingresos que no superan los 900 euros mensuales.

Lo dejaré aquí sino va a parecer que efectivamente estoy ante una entrada pura y dura cuantitativa, pero no es el caso, aunque es obvio que la disponibilidad y el análisis de estos y otros datos nos facilita la radiografía de una realidad que en estos momentos se ha convertido en el epicentro del debate público malagueño, como mínimo. Otra cuestión es que además se convierta en el eje de las políticas sociales a nivel nacional, autonómico o local, cuando además los dos últimos ámbitos son los máximos competentes para ello.


Desde ese polo cualitativo sobre el que planteaba enfocar esta entrada, no se puede olvidar que el sistema económico actual hace del consumo la pieza clave para su supervivencia, en la que el bienestar trasciende elementos personales y se encuentra centrado en la obtención de beneficios económicos (Navarro, Torres y Garzón, 2011). Esta máxima viene marcando el comportamiento y las decisiones que, de manera directa o indirecta, se han venido tomando en los diferentes ámbitos que afectan al bienestar de las personas, entre ellos el acceso a la vivienda.

Por tanto se podría indicar que o se cambia el paradigma desde el que se observa y se interviene sobre la vivienda, o simplemente se irán poniendo parches sin resolver de manera estructural el problema. Es cierto que son muchos los poderes económicos, porque son muchos los beneficios que a su vez se están generando, los que actúan de contrapoder para que nada se modifique o a lo sumo se de cierto barniz de cambio para que todo siga igual.

Mientras tanto se intenta generar enfrentamiento y enemigos como estrategia, sin entrar en el fondo de la cuestión, bien por incapacidad o simplemente por falta de argumentos antes hechos tan evidentes, tal y como indicaba el lema de la reciente manifestación (29J) "Málaga para vivir y no para sobrevivir". 

Exigir, porque es un derecho, el acceso a una vivienda digna y adecuada es tan obvio y tan lógico que es imposible rebatir, y cuando este no se cumple ni de lejos ni se prevé que vaya a resolverse en el corto o medio plazo, la alternativa es confundir convirtiendo objetivos específicos como si fueran los generales que se pretenden alcanzar, no perdamos de vista, acceder a una vivienda. 

En la pandemia, o posiblemente ya antes, se puso de moda aquello de "situar a la persona en el centro de la intervención" o lo de "no dejar nadie atrás", como otras muchas cosas pasó la pandemia y nos olvidamos o es que nunca estuvo realmente en el enfoque a la hora de abordar diferentes situaciones-problemas. El acceso a la vivienda requiere de soluciones urgentes ante la situación tal a la que se ha llegado por la inacción de los poderes públicos en la defensa del bienestar de quienes los eligieron, o simplemente porque comparten, aunque no lo digan, que la vivienda es una mercancía y el que no pueda acceder pues será un problema del mercado, que el propio mercado resolverá, aunque parezca kafkiano. Eso si y ejemplos hemos tenido, si de pronto ocurriera una debacle como la de 2008 los que hoy hacen negocio con la vivienda exigirían apoyo del resto de la sociedad para cubrir sus "pérdidas", como ya pasó estas se socializarían sin mayor problema.

En tato en cuanto no se resuelva el debate de la vivienda como un bien de mercado o un derecho (más allá de lo que digan las normas), el problema seguirá existiendo. 

domingo, 23 de junio de 2024

El reto #TrabajoSocialenlaCumbre "alcanzado"

Lo que hace un año era una ilusión, un reto, ayer con la subida al pico Mulhacén (Granada), lo hicimos realidad.



domingo, 26 de mayo de 2024

El 9J, una oportunidad para el rol activista del Trabajo Social

No es la primera vez que inicio una entrada realizando un recordatorio de cuál es la definición de Trabajo Social, así: 

Fuente: Emblema de la profesión BOE 276
(18 de noviembre de 1966)
 
"El trabajo social es una profesión basada en la práctica y una disciplina académica que promueve el cambio y el desarrollo social, la cohesión social, el fortalecimiento y la liberación de las personas. Los principios de la justicia social, los derechos humanos, la responsabilidad colectiva y el respeto a la diversidad son fundamentales para el trabajo social. Respaldada por las teorías del trabajo social, las ciencias sociales, las humanidades y los conocimientos indígenas, el trabajo social involucra a las personas y las estructuras para hacer frente a desafíos de la vida y aumentar el bienestar". (Aprobada por la Asamblea General de la International Federation of Social Workers - FITS y la Asamblea General de la IASSW en julio de 2014)

Y ¿porqué vengo a plantearla?. En los tiempos convulsos que vivimos, aunque se podría pensar que tiempos no han sido convulsos, destacaría la victoria del individualismo sobre lo comunitario, del búscate la vida a las dinámicas de participación para la búsqueda de soluciones y de mejoras en todos los terrenos, y aunque la pandemia nos dejo ejemplos muy evidente de lo contrario, de poco ha servido.

El sistema consumista en el que vivimos se encuentra al acecho y sabe esperar, y ante cualquier indicio de lo que puede ser un posible cambio de modelo este no se produce sino al revés, resurge con más fuerza, y como aquella expresión que nos enseñaban en la escuela al igual que "la energía esta nunca se destruye solo se transforma."

Individualismo, consumismo, vulnerabilidad, exclusión, desigualdad, falta de participación, ... son toda una serie de variables y características que se mantienen en el tiempo y que desde la teoría se plantea como las que deben de ser objeto de la intervención desde el Trabajo Social para su transformación, ¿no?.

Suelo hacer una pregunta al alumnado al que imparto clase, si participan o pertenecen alguna entidad social, aunque sea la comunidad de vecinos, y año tras año los índices son menores, el desánimo y el desinterés por el cambio se evidencian, no voy a generalizar porque no sería justo pero digamos que es una gran mayoría. Sin olvidar que teóricamente nos situamos ante esa población que en unos años deberá de ejercer la función y los roles que nos define, donde el activismo desde su concepción más amplia se encuentra de manera incontestable.

Me dá la sensación que estoy siendo algo negativo y poco optimista con esta entrada, y realmente me quisiera equivocar, pero hay realidades tan potentes de injusticia social, de exclusión y de desigualdad en las que miles de personas pasamos como si no fuera con nosotros (me incorporo también), que me hace cuestionar que no vamos para mejor ... y que efectivamente el "sistema" nos ha inoculado. 

En unas semanas se votará para las elecciones europeas, unas elecciones que históricamente se han significado por una muy baja participación, las vemos tan lejos, pero que nos marcan mucho más de lo que nos pudiéramos imaginar. Pero es que en esta ocasión el riesgo de que la extrema derecha obtenga unos resultados históricos, según las encuestas, es más que evidente, pero parece que eso tan poco vaya con nosotros. Nuevamente y tirando de nuestra definición del Trabajo Social, a la que nos debemos, nos requiere a ser actores participantes donde pongamos en primera línea "Los principios de la justicia social, los derechos humanos, la responsabilidad colectiva y el respeto a la diversidad..." cuidado ya que de lo contrario puede llegar un día en que digamos: "Ahora vienen a por mí, pero es demasiado tarde" (Bertolt Brecht). (También lo puedes escuchar en el siguiente enlace: https://go.ivoox.com/rf/129417960)

sábado, 20 de abril de 2024

El problema no es la vivienda, sino su utilización como un bien de mercado

Cada vez más el latiguillo "el problema de la vivienda" no deja de escucharse, y efectivamente el poder acceder a una vivienda, recordemos un derecho, se ha convertido en operación imposible, pero no para todo el mundo, aunque si para la gran mayoría, como suele pasar cuando los derechos se mercantilizan y los bienes de necesidad pasan al arbitrio del mercado.

Fuente: elaboración propia

Sin embargo existe abundante literatura científica que avala e identifica la necesidad de disponer de una vivienda, ya que ello va a significar y suponer un bienestar para la persona: desde su consideración como parte del proyecto de vida, a ser un bien necesario, como elemento para el desarrollo y la realización personal, parte del proceso de socialización, o como indica Leal "Uno de los hitos más importantes en la vida de las personas" (2007: 35). Por el contrario, el no disponer de la misma es considerado un problema de salud pública (Allen, 2006; Kósa, et. al, 2007).

Se pudiera llegar a pensar que si el objetivo de cualquier gobernante debe de situarse en facilitar y generar bienestar social a la ciudadanía, que el acceso a la vivienda fuera factible debiera ser digamos de lo más común. Donde su acceso no estuviera condicionado a la disponibilidad de ingresos económicos, en cambio, esto se ha convertido en una ilusión e incluso algunas personas dirían que en una utopía, considerando que la situación actual es lo único que nos queda y que la misma no es factible de cambio.

Pero no se puede olvidar que vivimos en un "Estado social y democrático de derecho", el cual se sustenta en una serie de sistemas de protección social, como: la salud, la educación, las pensiones, los Servicios Sociales, la vivienda, las rentas mínimas, etc., que actúan a fin de generar justicia y cohesión social y para que disminuyan los elementos que generan desigualdad.

Fuente: elaboración propia
Estoy convencido que abordar el "problema de la vivienda" nos ubica en la necesidad de generar primeramente un cambio de concepto, lo que nos llevará un largo período, pero es sumamente necesario, donde la vivienda sea extraída de los circuitos del mercado mientrás no esté cubierta la necesidad habitacional en el conjunto de la ciudanía. Pero este cambio no será posible sin una gran apuesta e inversión por generar el tan ansiado parque de vivienda de protección, que permita el acceso a esa gran mayoría que en la actualidad lo tiene impedido. El resto de debates obviamente son necesarios: vivienda turística, zonas tensionadas, alquiler o venta..., pero sin atajar de manera contundente el concepto de la palabra, y ahí es para mí donde se encuentra el principal problema.

El facilitar el acceso a la vivienda requiere de un gran pacto de estado, que conlleve medidas a corto, medio y largo plazo, en tanto en cuanto no se realice, los de "siempre", seguirán sacando buenas tajadas a costa, no olvidemos, de la mayoría. 

(Acceso en formato podcast, pincha en el siguiente enlace https://go.ivoox.com/rf/127806425 )

miércoles, 27 de marzo de 2024

Llegamos a la 7º subida, en #TrabajoSocialenlaCumbre, obteniendo el Premio a la mejor Práctica en Innovación en Trabajo Social en la provincia de Málaga

Foto: Colegio Profesional de Trabajo Social de Málaga
El pasado día 19 coincidiendo con el Día Internacional del Trabajo Social, se hacía público por parte del Colegio Profesional de Trabajo Social de Málaga, que habíamos obtenido el Premio a la Mejor Práctica en Innovación en Trabajo Social en la Provincia de Málaga con la iniciativa #TrabajoSocialenlaCumbre que comenzábamos hace ahora un año subiendo al pico de la Maroma como el más alto de la provincia de Málaga. A este pico seguirían los de Córdoba, Jaén, Sevilla, Huelva, y el más reciente Cádiz, ascendiendo al Torreón.

Como ya he comentado en otras entradas, este reto trata de una actividad lúdica que une, visibiliza y acerca el Trabajo Social a la ciudadanía.

Foto: Colegio Profesional de Trabajo Social de Málaga
Desde aquí hacer partícipe a todas las personas que en este año han participado en alguna de las subidas de este premio, ya que son las que lo han hecho posible, con su ilusión, ánimo y "buen rollo" que en todos los ascensos hemos mantenido.

Pero mejor pruébalo tú, aún nos quedan dos subidas, la próxima será al pico El Chullo que se encuentra en la provincia de Almería en dos semanas el 13 de abril, si das el paso pincha en el siguiente enlace e inscríbete https://forms.gle/fCBbmxPdn3eUamnb8 tienes de plazo hasta el día 10 de abril. 



miércoles, 28 de febrero de 2024

La Encuesta de Condiciones de Vida en Andalucía

Hace unos días publicaba el Instituto Nacional de Estadística (INE), la Encuesta de Condiciones de Vida. 

Una encuesta que se "...realiza desde 2004. Basada en criterios armonizados para todos los países de la Unión Europea". Y que tiene entre sus objetivos "... disponer de una fuente de referencia sobre estadísticas comparativa de la distribución de ingresos y la exclusión social en el ámbito europeo." Por lo tanto "... permite poner a disposición de la Comisión Europea un instrumento estadístico de primer orden para el estudio de la pobreza y desigualdad, el seguimiento de la cohesión social en el territorio de su ámbito, el estudio de las necesidades de la población y del impacto de las políticas sociales y económicas sobre los hogares y las personas, así como el diseño de nuevas políticas".

Como se puede comprobar esta encuesta facilita una radiografía de cara a conocer la realidad social de un territorio, de ahí que hoy 28 de febrero día de Andalucía, y a raíz de estos datos nos damos de bruces nuevamente con un panorama en lo que respecta a nuestra comunidad que sigue situándose a la cola en los diferentes parámetros que mide de nuestro país y en comparación con el resto de comunidades.

- En cuanto a renta por hogar, nos situamos como la penúltima comunidad, tras Extremadura, con una diferencia respecto a la media de España del 14,09%. Un porcentaje que se eleva hasta el 30,31% si nos comparamos con la comunidad que marca la mayor renta, en este caso Madrid. Datos estos que además no se han modificado en los tres últimos años.

Fuente: Instituto Nacional de Estadística (INE)




 



- La Tasa de riesgo de pobreza se ha elevado hasta el 30,5%, situándonos nuevamente como la penúltima comunidad con un mayor porcentaje, en este caso tras Ceuta. Y con 10,3 puntos superior a la media española (20,2%), que se van a los 20,3 puntos del porcentaje que marca el País Vasco (10,2%) como comunidad con menor tasa, triplicando su resultado. Un resultado como en la variable anterior que se sigue repitiendo durante los últimos años.

Dos pequeñas pinceladas pero que como decía reflejan de manera clara y digamos que contundente, una situación que vista en el marco temporal no tiene visos de que mejore sino en todo caso de que empeora.

Obviamente esta situación no es ni casualidad de un día ni se podrá resolver en el corto plazo, pero tan poco se vislumbran medidas que vengan en este sentido, así: instrumentos normativos como el desarrollo de la Ley de Servicios Sociales aprobada en 2016, ocho años después, se encuentran sin desarrollar, la renta mínima de inserción estancada y paralizada, la Estrategia ERACI como el Guadiana aparece y desaparece, los grandes retrasos en todo lo que respecta al pago del bono de alquiler para las personas jóvenes, que unido a la inexistencia de vivienda de protección y a la falta de acción en el mercado de alquiler, sobre todo en lo que a las viviendas turísticas se refiere impide el acceso a la vivienda, o los plazos incumplidos mes tras mes para hacer efectiva la ley de dependencia ... se podría seguir pero creo que desde el punto de vista social, y no hablo para nada del sistema sanitario, son ejemplos muy evidentes que vienen a confirmar el porque nuevamente Andalucía obtiene estos resultados en la Encuesta de Condiciones de Vida.

Pero hoy es día de celebración, 28 de febrero, habrá grandes discursos y felicitaciones todas ellas muy merecidas, pero también miles de personas para los que este día será simplemente uno más donde "buscarse la vida", y son esas personas sobre las que el Trabajo Social no puede pasar inadvertido.


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