sábado, 11 de septiembre de 2021

Las ejecuciones hipotecarias se incrementan, indicio de incremento en los desahucios

Fuente: Elaboración propia a partir del INE

 El Instituto Nacional de Estadística (INE), acaba de publicar (7 de septiembre) los datos en cuanto a "Estadística sobre Ejecuciones Hipotecarias", correspondiente al segundo trimestre de este año, con el siguiente titular: "Las inscripciones por ejecuciones hipotecarias iniciadas sobre viviendas de personas físicas aumentan un 242,8% en tasa anual".

Un incremento que se inició en el tercer trimestre del año 2020 y que después de un año (cuatro trimestres seguidos) sigue al alza, habiendo pasado de las 1.804 a las 3.243 (incremento del 80%), como se puede comprobar por la figura, todo ello en lo que refiere a la vivienda habitual, ya que si se considera el total de vivienda el incremento ha supuesto un 24%, lo que viene a confirmar que son las viviendas que configuran un hogar un espacio para el desarrollo del proyecto vital de cada persona las que se están viendo en su mayoría afectadas.

Ya en el mes de junio en otra entrada de este blog se aludía al previsible incremento y al riesgo que ello conlleva tras los datos que en aquel momento se conocían. En aquella entrada con el título "Un cuarto de millón de viviendas en ejecución hipotecaría desde 2014", se comparaba a su vez con el incremento en el número de viviendas turísticas, un modelo donde nuevamente la vivienda sigue siendo utilizada como un mero recurso de obtención de beneficios económicos, sin que las necesidades de habitabilidad se encuentren cubiertas.

Se inicia un nuevo curso académico y político, con el problema de la vivienda en el "candelero" pero sin que se vean acciones que realmente signifiquen como se suele decir coge el toro por los cuernos, y mientras tanto el número de ejecuciones hipotecarias, y por ende posteriores desahucios, se sigue incrementando. 

Como también vengo indicando en diferentes entradas la realidad es muy tozuda, y sólo en Andalucía se finalizó el pasado mes de junio con más de sesenta y seis mil solicitudes activas de vivienda de protección, aunque el número de solicitudes desde que hay registro han superado el cuarto de millón (271.346) de las que sólo se han cancelado 12.144 por adjudicación de una vivienda, lo que no alcanza ni al 5% del total.

En tanto en cuanto este derecho no esté cubierto habrá que seguir reivindicándolo y como decía la canción de Silvia Cruz en la película "Cerca de tu casa": <<Es indecente gente sin casa, casi sin gente>>.





jueves, 5 de agosto de 2021

Trabajo Social en España, de 1968 a 2022, en treinta y cuatro palabras

He tenido la posibilidad de participar en la elección de los tres últimos títulos que se han puesto a los congresos estatales de Trabajo Social por parte del Consejo General, el de Marbella (2013), el de Mérida (2017) y el próximo a realizarse en Ciudad Real (2022). Una experiencia gratificante, llena de simbolismo por lo que representa, y de cierta responsabilidad. El último elegido para el congreso que se celebrará el próximo año ha sido: "Trabajo Social en esencia. Cambiar para avanzar, crear para crecer" (enlace a la página web del congreso). Un título con la presencia de las palabras Trabajo Social y luego términos cargados de mucha profundidad, como: esencia, cambio, avance, crear y crecer, palabras que bien pudieran formar parte del concurso "Diga una palabra que defina al Trabajo Social".

El conocer cuáles han sido los títulos de los congresos, nos puede dar pistas y situar en las intenciones que se pudieron tener en cada momento para definirlo de tal o cual manera, formando parte de la construcción y del camino por el que el Trabajo Social se ha ido impregnando en los últimos cincuenta años. Un trabajo, con los congresos como elementos de estudio, que Morán y Díaz (2016), publicaban en la revista Documentos de Trabajo Social, donde abordan el recorrido de la profesión desde "Un análisis socio-histórico desde las aportaciones a los Congresos Nacionales de Trabajadoras/es Sociales 1968-2013". O el compañero recientemente fallecido, Manuel Gil, a la vez que hago un reconocimiento a su persona.

En este caso y considerando sólo los títulos de los trece congresos realizados hasta la fecha (catorce con el del próximo año), que se recogen en la siguiente tabla:

AÑO

TÍTULO

1968

El asistente social y la evolución del Trabajo Social

1972

Acción Social y Trabajo Social

1976

Política de Acción Social

1980

Bienestar Social, ¿una utopía?

1984

Trabajo Social: reto de hoy

1988

La intervención profesional en la Europa sin fronteras

1992

Trabajo Social en el cambio del milenio

1996

Trabajo Social: Compromiso y equilibrio

2000

Definición de funciones. Formación superior. Deontología

2004

Un mundo, mil culturas. Globalicemos la solidaridad

2009

Trabajo Social: sentido y sentidos

2013

La intervención social en tiempo de malestares

2017

Construyendo comunidades sostenibles: dilemas y retos

2022

Trabajo Social en esencia. Cambiar para avanzar, crear para crecer


Desde un análisis de los términos elegidos se llega a la conclusión que las palabras más utilizadas han sido Trabajo Social (siete menciones), y con dos menciones: acción social, intervención, sentido, cambio y retos. Lo que permite elaborar un nuevo título, el título de los títulos: "El Trabajo Social, de la acción social, pasando por la intervención con sentido, con el cambio como reto". El resto de palabras, hasta llegar a las treinta y cuatro que se han recogido en todos los títulos, sólo se repiten en una ocasión. No sabría decir si 34 son muchas o pocas, y si efectivamente son las suficientes para definir medio siglo de profesión, esa cuestión la dejo para el debate veraniego.

Nos vemos en Ciudad Real ¡¡¡

(También lo tienes disponible en formato podcast a través del siguiente enlace https://www.ivoox.com/trabajo-social-espana-1968-a-2022-audios-mp3_rf_74275982_1.html)

viernes, 16 de julio de 2021

Por un Trabajo Social “provocativo”

Fuente: Consejo General del
Trabajo Social
La profesión de Trabajo Social ha promovido y promueve valores sociales de máxima importancia, de ahí que:

… definir el trabajo social, o continuar definiéndolo en nuestros días, como herramienta o instrumento es reducir nuestra identidad al campo de lo técnico, a la mera práctica, a la vez que se nos concede, a mi modo de ver, un papel encorsetado y obsoleto (el de solucionadores de problemas), unas responsabilidades que exceden de alguna manera las capacidades de cualquier mortal, un poder ostentoso y obcecado. (Martín, 2009: 230)

El Trabajo Social ha estado presente, aunque posiblemente no lo suficientemente visible ya que se ha ubicado en los espacios de la beneficencia y el voluntarismo, en aquellas situaciones donde la ciudadanía ha requerido de una intervención de cara a conseguir mejoras sociales.

En la investigación realizada por Giménez y Doménech (2012), respecto a indicadores de calidad en los Servicios Sociales, donde no se puede olvidar que el Trabajo Social se sitúa como profesión de referencia, se indica que: “… los usuarios destacan tres componentes fundamentales en la práctica profesional de calidad en los Servicios Sociales de Atención Primaria: las habilidades, las actitudes profesionales y las cualidades personales.” (p. 443). Como se puede comprobar son cuestiones que se encuentran en la declaración de principios éticos de la profesión. Por tanto, es una evidencia más de la necesidad de que la intervención debe de transitar por estos parámetros, donde un cambio de paradigma se hace necesario y estamos obligados a intentarlo, superando tanto las mochilas personales como las presiones y entorno social en el que se desarrolle la labor profesional y académica donde la justicia social y las personas se deben de situar como referente de la acción diaria.

Tanto las situaciones personales, familiares y comunitarias, como los principios éticos de la profesión, nos interpela y nos sitúa en la disyuntiva de un Trabajo Social “provocativo”, desde:

  • El compromiso y la acción visibilizando y contraponiendo al poder, las realidades sociales, con propuestas que hablen de derecho y no de subsistencia ni beneficencia. 
  • No formando parte ni contribuyendo a la construcción y mantenimiento de aquellas situaciones que perpetúen todo lo contrario a la declaración de principios éticos.

Donde la academia, que forma y prepara a los futuros profesionales, es fundamental en este proceso. No consiste en estar “con los pobres”, consiste en cambiar las situaciones que hacen que se mantengan e incrementen la pobreza y la desigualdad.

Por ende, se ha de aportar y estar presente en la construcción de un mundo más igualitario, donde la profesión de Trabajo Social no puede pasar inadvertida sino por el contrario debe de situarse en vanguardia y ser protagonista de los cambios que se avecinan, impulsándolos desde la óptica y los principios que nos definen, ante un sistema caduco con dos cuestiones claves en la actualidad, la revolución tecnológica y el cambio climático. De ahí que un Trabajo Social más transformador que nunca se hace necesario, porque no se puede desligar lo que decimos ser, de lo que hacemos. Lo que nos obliga a repensar sobre la labor de nuestro día a día, en los espacios personales y laborales, en los espacios de participación donde superar lo individual y personal, para abordar desde lo común. 

(También lo tienes disponible en formato podcast a través del siguiente enlace https://www.ivoox.com/por-trabajo-social-8220-provocativo-8221-audios-mp3_rf_72961287_1.html

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