viernes, 8 de julio de 2022

Trabajo Social: estar con la gente

Hay una pregunta que aún después de tantos años, y suele ser habitual tratarla con el alumnado, es que responder cuando te preguntan que es eso del Trabajo Social. Tengo decidida cuál es mi respuesta: "estar con la gente". No es mi intención ni ayudar, ni informar, ni atender, ni intervenir ... sino estar. Y en el ámbito formativo no es enseñar, ni trasladar conocimientos, ... es que pensemos, que piensen, cuando les doy esta respuesta al alumnado algunos me da que no lo entienden, otros en cambio te lo agradecen.

Y aunque en general, me atrevería a decir, que todas las profesiones tienen a las personas en algún momento determinado como objeto de acción, establezco nuestra diferencia en que debemos hacer y sentir que la persona perciba que "estamos", más allá de lo físico, estamos ante su situación y realidad. Facilitando y acompañando procesos de toma de conciencia, identificando realidades y descubriendo los orígenes del porqué. 

Si vemos el principal problema, que a nivel personal, han indicado los andaluces en la cuesta que mensualmente publica el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), en el mes de junio. El primero de ellos se refiere a los "problemas de índole económica" (26,8%) seguido de "el paro" (13,4%) entre ambos porcentajes se alcanza al cuarenta por ciento de la población. Un dato que no viene sino a confirmar el que también ha dado la Encuesta de Condiciones de Vida publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), donde para Andalucía la tasa AROPE de riesgo de pobreza o exclusión social ha sido del 38,7%. En definitiva tenemos a cuatro de cada diez andaluces con unos exiguos ingresos económicos, que en muchos de los casos, sino ya, los hará acudir a los Servicios Sociales en busca de mejorar su situación económica. Y ¿qué haremos desde el Trabajo Social? ayudar, atender, intervenir ... ó estar.

(También lo tienes disponible en formato podcast a través del siguiente enlace https://go.ivoox.com/rf/89596612)

lunes, 27 de junio de 2022

Que la modernidad no enturbie la realidad

Suelo tener un dicho que quien me conoce seguro que lo habrá oído: "en lo social todo está inventado". Seguro que habrá personas que no estén de acuerdo, pero bueno es parte de este blog generar debate, participación y diversidad de opiniones. De todas formas me explicaré algo mejor.

Desde los años 90 estoy en esto de lo social, dicho de manera muy bruta y como ya estamos en verano con permisividad estival. Comencé en el asociacionismo juvenil, me acuerdo cuando pedimos la primera subvención y nos concedieron 80.000 pesetas (lo que hoy serían 480,81 euros), para actividades de ocio: cine de verano, elaboración de un periódico y poco más, si la memoria no me falla. Eran los tiempos de las llamadas "Colonias de verano", díganse los campamentos. Obviamente se ha avanzado en mejores instalaciones, más recursos a todos los niveles, pero la esencia y el objetivo central se mantiene. Aunque no es de campamentos de verano de lo que quiero hablar. Sino que al igual que esta actividad, treinta años después, las situaciones de necesidad, desigualdad, injusticia, se mantienen en su mayoría y hoy en muchos casos se atienden a los nietos e hijos de las primeras personas con las que iniciamos un trabajo. 

Hemos pasado de hacer una jornada de trabajo para abordar una temática, a organizar un world café, hemos pasado del empoderamiento al empowerment, hemos pasado de reuniones de grupo y equipo a dinámicas de ice-breakers, hemos pasado del dinamizador al mánager, hemos pasado de justificar a evidenciar, hemos pasado de la jornada de formación a la píldora formativa ... y podría seguir con algunos ejemplos más. Pero mientras generamos nueva terminología o "copiamos" términos de otras latitudes las problemáticas y las necesidades sociales se mantienen, y al igual que la energía, no desaparecen en todo caso van mutando, se mantienen e incrementan. Avanzamos en procesos, en calidad, en difusión e imagen, en mejoras tecnológicas (aún con todas las deficiencias existentes), pero ese bosque no nos deja ver los árboles. 

No sé si ahora se puede entender algo más aquello de "en lo social todo está inventado". Mientras nos dedicamos a rodear las situaciones problemas sin entrar en la raíz que las produce, y al igual que una cebolla vayamos cubriendo de capas las realidades que están detrás y las necesidades que se ocultan, me da que el cambio y la transformación, a la que se refiere nuestra definición de Trabajo Social, están aún muy lejos de alcanzar. 

Lo denominado como "nuevo", que defino en el título de esta entrada como "modernidad", no puede ser la disculpa ni la justificación, para una correlación que podemos encontrar como positiva, donde:

cuánta + imagen de modernidad = + encubrimiento de la realidad y - capacidad de resolver las situaciones problemas de la ciudadanía.

(También lo tienes disponible en formato podcast a través del siguiente enlace https://go.ivoox.com/rf/89305382)

domingo, 29 de mayo de 2022

Un Congreso lleno de humanidad

No han pasado ni veinticuatro horas de la clausura del XIV Congreso Estatal de Trabajo Social y II Iberoamericano, y me apetece expresar, trasladar, comunicar incluso gritar, lo que he vivido, sentido y percibido desde el pasado miércoles tarde que llegaba a Ciudad Real. Aún circulan en mi retina y en mi mente muchos momentos que no quiero olvidar, por eso mejor ahora que más adelante. Cuando pasen los días y los meses, estoy convencido que en algún momento volveré a esta entrada para recordar.

Acabo de coger el tren con destino a Málaga, he podido cruzar alguna despedida en el hotel e incluso me encuentro en la estación con algunas compañeras. Y como en esas películas donde el tren pone fin a un encuentro, a una relación, y se convierte en una despedida, este tren me aleja del congreso con saude y morriña.

Tengo en mis espaldas algunos congresos tanto de la profesión y del consejo, como de otras temáticas, pero si algo ha significado este ha sido su carga de calor humano y de reencuentro, sus ganas de abrazar y conversar. El anterior congreso se celebró en 2017 en Mérida, la previsión nos situaba en que para 2021 hubiéramos desarrollado el siguiente, pero la pandemia al igual que con otras muchas cosas también rompió ese objetivo. La incertidumbre de cuando podríamos realizarlo y de que manera, se convirtió en una variable a considerar, porque el congreso había que realizarlo y este tenía que ser presencial. Nuestra profesión no se podía permitir un congreso online, un congreso sin tocarnos, un congreso sin interactuar, un congreso sin bailar, un congreso sin compartir desde la cercanía, un congreso donde riéramos en grupo, y este se ha podido convertir en todo eso, y posiblemente mucho más. Como dice Pedro Guerra en su canción: "Contamíname, mézclate conmigo".

A diferencia de otros congreso donde la estructura está muy definida: ponencia inaugural, mesas de comunicaciones, pósteres, talleres, alguna otra ponencia marco y clausura. Este ha tenido todo eso, pero a la vez ha tenido la capacidad de incorporar otros momentos y elementos diferentes, me atrevería a decir novedosos, llenos de carga emocional, de sentimiento y de mensaje. Desde una línea transversal y común, fiel al lema del congreso: "Trabajo Social en esencia". Con Elsa Punset a Pamela Palenciano, permitió pasar del empoderamiento necesario que debemos tener en nuestra actividad diaria sin olvidar lo que somos, lo que hacemos, pero sobre todo para quien. Al mensaje claro, inmensamente claro, sobre la violencia de género, que es mucho más. 

Y junto a todo lo anterior, el que en esta ocasión se hiciera entrega de los premios estatales en sus diferentes categorías en la cena del viernes, permitió llegar a momentos inolvidables.

Del discurso del presidente de la EAPN "... os necesitamos.", al derroche de cercanía y admiración que nos ofreció Rozalén, ofreciéndonos su última canción esa noche. Para llegar al momento de entrega del premio a la trayectoria profesional a la compañera Belis. 

Pero cuando ya se pensaba que todo estaba terminado y llegábamos a la clausura con el mensaje de Emi, concreto, claro y preciso. Estalló el jubilo, las emociones a mil y bellos de punta, y los nervios contenidos durante tanto tiempo preparando estos tres días, se trasladó a lágrimas en los ojos, abrazos y besos. Poder estar allí arriba viendo las escenas tan sentidas de alegría no tiene nombre, me faltan calificativos y puedo decir que nunca había vivido un momento así. Por eso quiero dar gracias a esta profesión, lo que siempre quise ser, porque me ha permitido muchas cosas. Una vez me preguntaron que era para mí el Trabajo Social y respondí "mi vida". 

Gracias y gracias, vuelvo para Málaga recordando todo lo aquí expuesto, con ese sentimiento encontrado, de tristeza y alegría.

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