jueves, 30 de diciembre de 2021

De vuelta a Piranji, volviendo por navidad


Hace siete años que viene por primera vez a este lugar, un territorio árido y duro para la vida, pero a la vez donde se desprende sentimiento de comunidad. Aquí he podido pasar noche buena y el día de navidad, sin grandes luces, escaparates y/o consumismo. 

El acontecimiento de la tarde como si fuera de un enfrentamiento Real Madrid - Barcelona, fueron los partidos que jugaron los equipos de las diferentes iglesias que se están implantando en este territorio, al mejor estilo de la zona con campo de tierra y en un entorno natural cien por cien, y por supuesto sin zapatillas, donde se llega apreciar el disfrute de las pequeñas cosas.

En estos años pocas cosas han cambiado, si cabe la mejora de alguna de las casas y por fin disponen de una pequeña laguna, en lo que respecta al transporte y a la estrada que permite la comunicación todo sigue igual, pero posiblemente eso es parte del entorno y un cambio haría que ya no fuera lo mismo. 

La pandemia por aquí es casi inexistente, lo cuál es un alivio para sus moradores, que tan poco se encuentran muy preocupados, igual para el virus esta zona es inhóspita y hostil, así que mejor que lo continúe siendo. 

La interacción con las personas, el acompañar sus procesos y estar en su realidad, considero que son las tres claves que definen de manera acertada cualquier intervención y acción que se desarrolle desde el Trabajo Social. Estos días donde me he sentido uno más en Piranji, me lo confirman si cabe aún más. Gracias.

domingo, 5 de diciembre de 2021

Cuando la vivienda es un lujo, y no una necesidad amparada como derecho

Suelo utilizar estas imágenes en clase que me sirven para abordar la función de la vivienda bien desde las posibilidades de acceso, que viene a generar exclusión-inclusión, o bien desde las condiciones de la misma, el derecho a una vivienda digna y adecuada.

En el primero de los casos se trata de "... las situaciones más graves de exclusión" (Raya, 2010: 124). No disponer de una vivienda "... constituye la contrapartida de la inclusión, es decir se está excluido de algo cuya posesión implica un sentido de inclusión" (Minujin, 1998: 169). Sin olvidar el papel de salud pública que juega la disponibilidad de una vivienda, ya que lo contrario genera desesperanza, desmotivación, ansiedad, ...

De ahí que  nos podríamos plantear hasta que punto la construcción de vivienda en la actualidad se encuentra enfocada de cara a cubrir una necesidad básica y un derecho, o por el contrario se plantean construcciones donde priman enfoques elitistas y/o dirigidas a sectores de población con gran capacidad económica, o que para poder acceder a la misma requieren de operaciones crediticias que les van a condicionar por muchos años.

Recientemente se han publicado los nuevos datos de ejecuciones hipotecarias (INE), correspondientes al tercer trimestre del presente año, donde a falta de un trimestre se ha superado en un 18% los datos de todo el año 2020, siendo más de ocho mil setecientas las viviendas habituales que han entrado en este procedimiento como paso inicial de un posible desahucio. 

En estos meses donde las condiciones climáticas se endurecen, posiblemente se hacen más visibles las personas que duermen en la calle, los llamados sin techo, aún así igual pasamos a su lado y ni nos percatemos. Lo que me hace cuestionar que una sociedad que no es capaz de cubrir las necesidades de alojamiento de sus conciudadanos y que o bien se permite la expulsión de un hogar (desahuciar), donde un derecho se ha convertido en una actividad económica muy enriquecedora para algunos, debiera de plantearse si efectivamente consideramos a la vivienda un lujo o una necesidad amparada como derecho, y sobre todo si hay opciones de cambio.

(También lo tienes disponible en formato podcast a través del siguiente enlace https://go.ivoox.com/rf/89305200

sábado, 30 de octubre de 2021

Siempre nos quedará el fútbol y las procesiones, mientras la desigualdad se incrementa

Este blog lo comencé allá por el año 2010, en diciembre llegaremos a los once años, y durante este tiempo han sido mucho las opiniones y en muchos de los casos los sentimientos que he expresado, creo que escribir en este formato en definitiva es eso expresar lo que opinas y lo que sientes. En mi caso con una mirada desde el Trabajo Social y desde las redes sociales.

En esta ocasión me volveré a mojar y volveré a transmitir esas incoherencias y dualidades que observo y que me generan muchas contradicciones, me explicaré. Soy andaluz y malagueño, eso significa haber mamado muchas tradiciones culturales, donde posiblemente la semana santa se sitúe en cabeza de todas ellas. Desde hace algunas semanas en varias provincias, entre ellas Sevilla y Málaga, y con motivo de diversas conmemoraciones se han organizado salidas procesionales en masa, como con deseo de recuperar en unos días las dos semanas santas que no se han podido vivir por la pandemia. 

Estas conmemoraciones están concentrado a miles de personas que a su vez generan un movimiento económico y comercial muy potente, a la par que se transmite una sensación de "aquí no pasa nada", y por unas horas, unos días, quien dijo nada de paro, pobreza, personas sin hogar, exclusión, hambre, desamparo, soledad ... incluso en algunos sitios se han llevado los tronos a los barrios más pobres de la ciudad, posiblemente alguien pensó que a falta de recursos sociales los tronos/los pasos bien podrían pasar al catálogo de prestaciones.

Fuente: https://concepto.de/desigualdad-social/
Mis ojos de Trabajador Social no me permiten mirar sin más, aplaudir sin pensar y reflexionar, vitorear un bravo o que el sentimiento se te salte con una saeta sin que piense en todo lo que hay detrás, en todo lo que no se ve, en todo lo que estas imágenes pueden llegar a esconder. 

Dice nuestra definición de Trabajo Social que somos "... una profesión basada en la práctica y una disciplina académica que promueve el cambio y el desarrollo social, la cohesión social, y el fortalecimiento y la liberación de las personas. Los principios de la justicia social, los derechos humanos, la responsabilidad colectiva y el respeto a la diversidad son fundamentales para el trabajo social. Creo que son expresiones muy contundentes que nos deben de situar en una constante actitud crítica, de lo contrario será verdad que "siempre nos quedará el fútbol y las procesiones", como bálsamo anestésico ante las inmensas problemáticas y desigualdades sociales existentes, que en lugar de disminuir se incrementan.

(También lo tienes disponible en formato podcast a través del siguiente enlace https://www.ivoox.com/siempre-nos-quedara-futbol-procesiones-audios-mp3_rf_78762196_1.html)

sábado, 9 de octubre de 2021

Los problemas requieren soluciones

Esta semana saltaba la noticia: “habrá una ley de vivienda”, una ley que se marca como histórica ya que será la primera desde que quedara recogido el derecho a la vivienda en la actual constitución de 1978, o sea, iba siendo hora…

La dificultad de acceso a la vivienda se situaba como principal problema para la población española en septiembre del año 2007, con el 37,3% (CIS), por delante de otros que hasta ese momento habían encabezado las estadísticas de esta consulta periódica, como el terrorismo (ETA) con un 35,4% y el paro con un 35%. Resulta paradójico que los años en los que mayor número de vivienda se construía en España (seis millones entre los años 1997 y 2008), coincidan con los de mayor preocupación ciudadana ante ello.

Y aunque la preocupación según el CIS haya disminuido la realidad de la imposibilidad de acceder a una vivienda digna y adecuada está ahí, de la que son testigos privilegiados aquellas personas, sobre todo jóvenes, que inician su proceso vital y que ven como el muro de disponer de una vivienda se lo impide.

En el centro de toda esta realidad se encuentra el concepto que de la vivienda se ha tenido por parte del Estado y de las diferentes administraciones desde sus correspondientes competencias, no sólo en el período democrático actual, sino desde mediados de los años 50 del siglo pasado. Aun cuando la Constitución Española (1978) reconoce el derecho a la vivienda, nos encontramos ante un derecho no desarrollado y sujeto a la propiedad y al sector de la construcción para dinamizar la economía (Pareja y Sánchez, 2012). Sin un parque público suficiente, que ha provocado que el derecho al acceso a una vivienda digna y adecuada se aleje del concepto de derecho social, sobre todo para aquellas personas más vulnerables y con menor capacidad económica. Así por ejemplo en los últimos 20 años de los 6,5 millones de vivienda construida el 87,62% ha correspondido a vivienda libre y un 12,38% a vivienda de protección.

La mercantilización progresiva de la vivienda y su valor se ha venido anteponiendo ante cualquier otra cuestión (Cortés, Antón, Martínez y Navarrete, 2008), centrando principalmente su relación con el urbanismo y la economía, y no con el concepto de derecho humano que se le reconoce.

Por todo ello resulta sumamente preocupante que tras el anuncio de esta ley asumiendo el problema existente y por tanto la necesidad de comenzar a atajarlo, hayan saltado voces indicando que “no van a hacer nada” y que la mejor solución es el mercado. Al parecer la experiencia de la burbuja inmobiliaria estallada en 2008 no fue suficiente y nuevamente se pretende tropezar con la misma piedra. España no tiene un problema de vivienda ya que dispone de 25,8 millones para un total de 18,8 millones de hogares, no es que pretenda que se reparta una vivienda por hogar, pero si que el problema lo tenemos en la desigualdad que se genera ante la imposibilidad de acceder a una vivienda y por tanto la necesidad de actuar para que esta realidad vaya mudando. Donde urgen acciones sobre el resto de las variables que intervienen para su acceso, siendo clave el disponer de un empleo estable con salarios dignos y suficientes, desde la consideración de la vivienda como un hogar y no un bien especulativo y financiero.

(También lo tienes disponible en formato podcast a través del siguiente enlace https://www.ivoox.com/problemas-requieren-soluciones-audios-mp3_rf_78762163_1.html)

sábado, 11 de septiembre de 2021

Las ejecuciones hipotecarias se incrementan, indicio de incremento en los desahucios

Fuente: Elaboración propia a partir del INE

 El Instituto Nacional de Estadística (INE), acaba de publicar (7 de septiembre) los datos en cuanto a "Estadística sobre Ejecuciones Hipotecarias", correspondiente al segundo trimestre de este año, con el siguiente titular: "Las inscripciones por ejecuciones hipotecarias iniciadas sobre viviendas de personas físicas aumentan un 242,8% en tasa anual".

Un incremento que se inició en el tercer trimestre del año 2020 y que después de un año (cuatro trimestres seguidos) sigue al alza, habiendo pasado de las 1.804 a las 3.243 (incremento del 80%), como se puede comprobar por la figura, todo ello en lo que refiere a la vivienda habitual, ya que si se considera el total de vivienda el incremento ha supuesto un 24%, lo que viene a confirmar que son las viviendas que configuran un hogar un espacio para el desarrollo del proyecto vital de cada persona las que se están viendo en su mayoría afectadas.

Ya en el mes de junio en otra entrada de este blog se aludía al previsible incremento y al riesgo que ello conlleva tras los datos que en aquel momento se conocían. En aquella entrada con el título "Un cuarto de millón de viviendas en ejecución hipotecaría desde 2014", se comparaba a su vez con el incremento en el número de viviendas turísticas, un modelo donde nuevamente la vivienda sigue siendo utilizada como un mero recurso de obtención de beneficios económicos, sin que las necesidades de habitabilidad se encuentren cubiertas.

Se inicia un nuevo curso académico y político, con el problema de la vivienda en el "candelero" pero sin que se vean acciones que realmente signifiquen como se suele decir coge el toro por los cuernos, y mientras tanto el número de ejecuciones hipotecarias, y por ende posteriores desahucios, se sigue incrementando. 

Como también vengo indicando en diferentes entradas la realidad es muy tozuda, y sólo en Andalucía se finalizó el pasado mes de junio con más de sesenta y seis mil solicitudes activas de vivienda de protección, aunque el número de solicitudes desde que hay registro han superado el cuarto de millón (271.346) de las que sólo se han cancelado 12.144 por adjudicación de una vivienda, lo que no alcanza ni al 5% del total.

En tanto en cuanto este derecho no esté cubierto habrá que seguir reivindicándolo y como decía la canción de Silvia Cruz en la película "Cerca de tu casa": <<Es indecente gente sin casa, casi sin gente>>.

(También lo tienes disponible en formato podcast a través del siguiente enlace https://www.ivoox.com/ejecuciones-hipotecarias-se-incrementan-indicio-incremento-audios-mp3_rf_78762119_1.html)





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