lunes, 1 de septiembre de 2014

PIRANJI

Perteneciente al Estado de Ceara en Brasil y dentro de la provincia de Fortaleza, se encuentra lo que en términos españoles podríamos llamar el pueblo de Piranji. Del que parte lo que llaman “travesía”, donde a lo largo de más de 30 kilómetros nos encontramos con pequeños grupos de casas, casas en solitario, otras abandonadas, e incluso una fábrica de quesos. Que hay que recorrer por un camino sin asfaltar y muy árido, con el polvo que se incrusta hasta donde no nos podemos ni imaginar. En donde la crudeza de un clima desértico, un inmenso calor durante el día y cierto fresco durante la noche, hace que las personas que moran en este lugar lejos de los beneficios de la gran ciudad, sean para mí realmente unos héroes.

Durante cuatro días he tenido la posibilidad de convivir con ellos, aunque obviamente dentro de los límites del tiempo, de que era un “invitado”, y de que no estoy preparado ni para soportar estas temperaturas ni para defenderme de manera adecuada en esta realidad.

Por aquello de la deformación profesional siempre que llego a un sitio intento observar e informarme de las condiciones sociales,  como está cubierta la educación, la salud y como no la atención social, nuestros “servicios sociales”. He podido comprobar cómo se valora positivamente por éstas personas el que a través del programa por el que médicos cubanos están cubriendo estas zonas del interior, ahora pueden tener atención sanitaria, con todas las deficiencias que se plantean pero por lo menos disponen de un médico que les atiende y les puede facilitar un diagnóstico, tratarles con algún medicamento, en definitiva sentirse atendidos cuando tienen un problema de salud.

Para acudir a la escuela los menores tienen que recorrer a veces grandes distancias, pero no tienen que hacerlo andando sino que disponen de un autobus, por aquí se llama topiqui si son pequeños, que les va recogiendo, y como no a cualquier otra persona que pasa por el camino, la falta de medios de transportes es impresionante y ante estas temperaturas un coche aunque sea el de la escuela, tiene más funciones que la de sólo recoger a los menores, en definitiva consiste en optimizar los recursos.

En cuanto a la atención social el gobierno ha establecido lo que aquí denominamos un salario social, con sus luces y sus sombras. Para algunos son los únicos recursos que reciben durante el mes, junto a lo que llaman la bolsa de escuela siempre que se comprometan a llevar a los menores al colegio. Para otros esto ha venido a que muchas personas dejen de trabajar en la tierra y con los animales, lo que traerá consecuencias en un futuro.

Han sido muchos los momentos que podría destacar, pero si me sorprendió la naturalidad con que chicos ya mayores, por encima de los 14 o 15 años, donde su único divertimento es jugar al fútbol, se ponían a jugar con un grupo de chicas de la misma edad, las cuáles vivían de manera intensa el juego. Intentaba comparar con los chicos españoles (europeos), de lo que conozco, y se me hace difícil. Por aquí están cambiando las cosas …

miércoles, 23 de julio de 2014

¿Qué es eso del Plan Concertado?

Últimamente y sobre todo desde que se anunció la reforma de la administración local en lo que a competencias se refiere, con la posterior aprobación de la Ley 27/2013, de 27 de diciembre, de racionalización y sostenibilidad de la Administración Local. El Plan Concertado ha saltado a la palestra, y me parece fundamental por su trascendencia que lo traiga a esta colaboración, cuando llegamos a sus veintiséis años de existencia.

El 18 de junio de 1988, se publicaba el Convenio-Programa entre el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y el Gobierno de la Comunidad Autónoma de Andalucía, para el desarrollo de prestaciones básicas de Servicios Sociales en las Corporaciones Locales. Tal y como se indicaba en dicho convenio la finalidad no era otra que “lograr la colaboración entre la Administración del Estado y la de la Comunidad Autónoma de Andalucía para financiar conjuntamente una red de atención de servicios sociales municipales que permita garantizar unas prestaciones básicas a los ciudadanos en situación de necesidad.” Recogiendo en su apartado segundo lo que se considerarían como prestaciones básicas de los 
Servicios Sociales:

a)      información y orientación
b)      ayuda a domicilio
c)       prevención e inserción
d)      y alojamiento y convivencia

Este conjunto de prestaciones básicas es lo que configura el Plan Concertado de Servicios Sociales.
Lo que hoy nos puede parecer algo “normal”, e incorporado a la vida cotidiana de cualquier ciudadano que tenga una necesidad, supuso un salto cualitativo-cuantitativo y sobre todo en el campo de los derechos sociales, ya que venía a modificar la acción social en España. Se empiezan, pues, a configurar los servicios sociales como un sistema público y organizado de protección social, superador de las tradicionales formas de intervención social, del todo paliativas y no recuperadoras, marginadoras y no integradoras, que aspira a la universalización de los servicios y prestaciones sociales en el marco de un Estado de Bienestar. (Muñoz, A. 2012).

Como decía, hoy 26 años después, no es muy arriesgado decir que este Plan Concertado en cuanto a su financiación tiene los días contados. Sin que se haya planificado una fórmula alternativa y real para hacerlo viable, donde hacer viable el Plan Concertado es hacer viable el Sistema Público de Servicios Sociales, ya que configura la columna vertebral del mismo.

El convenio firmado en 1988 entre el Ministerio y la Comunidad, viene asegurar un compromiso institucional de ambas administraciones para su financiación, pero como podemos ver por la gráfica y el cuadro que recoge la distribución de la financiación para la provincia de Málaga, ha bastado que llegara la actual crisis para que el Sistema de Servicios Sociales fuera de los más perjudicados en cuanto a los recortes producidos. Con un recorte del 47% del año 2010 al año 2013.


Ministerio
Junta Andalucía
Total
Año  2008
  2.769.684,16  
  7.992.916,46  
   10.762.600,62  
Año  2009
  2.801.255,56  
  8.250.016,71  
   11.051.272,27  
Año  2010
  2.801.255,56  
  8.299.516,81  
   11.100.772,37  
Año  2011
  2.522.779,76  
  8.445.439,83  
   10.968.219,59  
Año  2012
  1.374.412,15  
  8.445.439,83  
     9.819.851,98  
Año  2013
     799.536,97  
  6.766.659,45  
     7.566.196,42  

(Fuente: BOJA publicación distribución de créditos, provincia de Málaga, año 2008 a 2013)

Con esta realidad a nadie debiera de extrañar que una de las noticias estrella del verano este siendo que existan comedores para que los menores malagueños, puedan tener resuelta una necesidad tan básica como es la alimentación.


Con un Plan Concertado herido de muerte, debido a la falta de financiación, y con medidas parciales que se están publicando de inclusión y empleo, con falta de coordinación no sólo entre ellas sino también entre las diferentes administraciones que la tienen que poner en marcha, tenemos que seguir insistiendo y exigiendo en la necesidad de fortalecer el Sistema Público de Servicios Sociales, como garante desde hace veintiséis años de la universalización de servicios y prestaciones para cualquier persona.

(Publicado en Revista El Observador)

miércoles, 25 de junio de 2014

La sangría de desahucios continúa


Se ve que con tanta abdicación, tanta coronación y tanto mundial, los datos que se publicaron hace una semana respecto a los desahucios producidos en el primer trimestre de este año 2014, por parte del Consejo General del Poder Judicial, me da la sensación que han quedado un poco desapercibido y eso que vienen a demostrar un panorama bastante desolador.

Estos datos ponen de manifiesto no sólo que los desahucios no han disminuido en Andalucía, sino que por el contrario han alcanzado la mayor cifra desde el 2008 al comparar el mismo período, el primer trimestre de cada uno de estos años desde el 2008 al 2014. Aunque hay que indicar que han sido sólo las comunidades de Andalucía, Extremadura y Murcia las que han experimentado en este primer trimestre de 2014, el mayor número de desahucios positivos, desde 2008.

Como se puede apreciar por el gráfico, en este primer trimestre con respecto al primer trimestre de 2013, el número de lanzamientos positivos ha experimentado un incremento del 14,05%. Donde hay que recordar que el concepto “lanzamientos positivos”, se refiere aquellos desahucios en los que el servicio común ha podido practicar el lanzamiento acordado por el juzgado, según explica el propio Consejo General del Poder Judicial. Con lo cual no estamos hablando de posibles desahucios, en donde no conocemos el resultado, sino desahucios que se han llevado a la práctica.

Si profundizamos un poco más en los datos y los vemos estos por cada una de las provincias andaluzas, sigue siendo Málaga la que encabeza espectacularmente el ranking, representando más del 35,24% del total de los desahucios positivos realizados durante este primer trimestre del año. Llegándose alcanzar la cifra de 10.022 desahucios positivos desde el 2008 hasta final de marzo de 2014. Donde los 701 desahucios realizados en el primer trimestre, es una cifra que no se había alcanzado en estos últimos seis años, lo que nos debe llevar a preguntarnos que puede estar pasando.

Ante esta situación cada vez se hace más urgente el que las administraciones públicas, a todos los niveles, de manera acuciante pongan en marcha mecanismos suficiente no sólo para atender aquellas familias que junto a su entorno, tienen que afrontar el dejar su vivienda. Sino además desarrollar proyectos e intervenciones de cara a prevenir lo que aún puede quedar por llegar.

Se debe de superar la ayuda económica de emergencia en aquellos ayuntamientos que aún puedan disponer de recursos económicos, y cuando la familia reúna los criterios que establecen los diferentes reglamentos que desarrollan estas ayudas. Porque aunque sea reiterativo el recordarlo ahora, cuando se alude tanto a la constitución, y la defensa a ultranza que realizan algunas personas en cumplirla, no se corresponde el mismo interés y su defensa de otros muchos de sus artículos y en especial en el derecho a la vivienda expresado en el artículo 47, que copio literalmente y ánimo a que todos/as lo leamos con detenimiento y calma: “Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos.”

Cuando se suele aludir a este artículo lo recordamos para reclamar el derecho a una vivienda digna y adecuada como indica, pero no es menos importante lo que se dice cuando habla de que la utilización del suelo se deberá de hacer de acuerdo con el “interés general” para “impedir la especulación”. O cuando se indica que las plusvalías de la acción urbanística debe ir dirigida a la comunidad. Porque que poco o nada de todo esto se realizó durante el llamado boom inmobiliario, la utilización del suelo fue para el interés de unos pocos, y los miles de millones de plusvalía, beneficio, fueron a parar a unos pocos bolsillos.

La realidad es que en el primer trimestre del año 2007 eran 413.300 los hogares que tenían a todos sus miembros activos en el paro, y en el primer trimestre de este año 2014 esta cifra asciende ya al 1.978.900 hogares, un incremento del 478,80%, una situación que parece no tener fin y que echa por tierra el discurso de que la crisis ya ha pasado. Posiblemente esté pasando en lo macroeconómico, en las grandes cifras estadísticas, en los resultados de grandes corporaciones empresariales, pero a costa de posiblemente esa microeconomía que cada vez se encuentra más arruinada, y que es la que lleva a estas familias a no poder atender la dichosa hipoteca o a no poder dar de comer a sus hijos. Los desahucios continúan y se incrementan, la pobreza asciende y el hambre se instaura en nuestros menores, no hablamos de un país del tercer mundo, estamos hablando de España.

(Publicado en Revista El Observador)

martes, 10 de junio de 2014

Igualdad y justicia social, versus Mundial….

Resulta cuanto menos que escandalosa la noticia aparecida según la cual, los jugadores de la selección española “la roja”, cobrarán una prima si ganan el mundial que llegará a los 720.000 euros, donde el total ascendería a 30 millones de euros.

Mientras esta noticia saltaba a la palestra, esta semana pasada la Defensora del Pueblo solicitaba a las comunidades autónomas que durante el período de verano, no cerraran los comedores escolares ante los cerca de tres millones de menores (según Save the Children), que se encuentran viviendo en riesgo de pobreza y exclusión social. Para que de ésta manera por lo menos puedan acceder muchos de ellos a una mínima alimentación.

Aunque leyendo ésta noticia resulta incomprensible que el 13 de diciembre de 2013, el gobierno anunciara la aprobación del llamado “Plan de Inclusión Social”, donde se iban a invertir y copio literal lo que indicaba la nota de prensa: (http://www.msssi.gob.es/gabinete/notasPrensa.do?id=3137) “93 millones de euros al día” sería bueno preguntar si ya que han pasado 159 días desde el 1 de enero de 2014 ¿en qué se han invertido los 14.787.000.000 millones de euros que corresponden?.  Ya que ese mismo plan establecía una partida extraordinaria de 17.000.000 millones de euros para luchar contra la pobreza infantil, pero al parecer y como digo tras haber pasado más de cinco meses, esos 17 millones aún no se han distribuido entre las comunidades autónomas.

Pero si retrocedemos otra semana, se publicaban los datos definitivos de la Encuesta de Condiciones de Vida, correspondiente al año 2013. En ella se volvía a constatar que cada año que pasa somos más pobres y las desigualdades no hacen sino que incrementarse. Si en 2008 el ingreso medio por hogar se situaba en 30.045 euros, en 2012 baja a 26.775 euros, un 11% menos. Hagamos un ejercicio de comparación pedagógica, lo que un jugador de “la roja” cobrará en prima, se corresponde a los ingresos de 27 hogares durante todo un año.

No creo que nadie después de conocer estos datos y que tenga una mínima sensibilidad, puede aceptar que se produzcan estos hechos, y si los aceptamos y los justificamos algo grave nos pasa como sociedad. Ya que nos estamos refiriendo a conceptos como igualdad y justicia social, elementos básicos para construir una sociedad en donde pongamos al ser humano en su epicentro. Cuando festejemos los goles, cuando salgamos a la calle con camisetas alusivas, cuando quedemos con nuestros amigos/as para ver un partido, cuando se pongan banderas en balcones y ventanas, sería bueno hacer previamente un ejercicio de reflexión para saber que estamos defendiendo.

(Publicado en Revista El Observador)

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