lunes, 29 de marzo de 2021

Cómo utilizar la tecnología para ayudar a las personas sin hogar

Protesta a favor del derecho a la vivienda digna (Madrid, 2019). Shutterstock / Photopoems
Rafael Arredondo Quijada, Universidad de Málaga

El problema de acceso a la vivienda es una realidad aún no resuelta en España. A él han contribuido las diferentes crisis sufridas desde los años 70, la más reciente la de 2008. Según el CIS, en el 2007 llegó a situarse como la principal preocupación de los españoles.

La situación actual de pandemia sigue reflejando las dificultades de la población para acceder a una vivienda. Solo en la comunidad autónoma de Andalucía existían a 31 de diciembre de 2020 un total de 64 471 solicitudes activas de personas demandantes de una vivienda de protección.

Más recientemente, el INE ha publicado los datos correspondientes a las ejecuciones hipotecarias de 2020. Indican que se ha producido un incremento del 27,4 % en las viviendas de personas físicas. Un asunto, el de los desahucios, que también pone en evidencia esta problemática.

En el caso europeo, la crisis habitacional golpea ya a setenta millones de personas mal alojadas. De ellas, cerca de dieciocho millones se encuentran desahuciadas y tres millones sin techo).

En el continente americano, un millón y medio de estadounidenses podrían perder su vivienda cada año. En Nueva York, los tribunales de vivienda tramitan 350 000 procedimientos anuales.

Miles de personas sin hogar

La vivienda de protección juega un papel fundamental en los procesos de inclusión social, sobre todo en sectores vulnerables. Sin embargo, el parque de vivienda pública está bajo mínimos en España. Según el Defensor del Pueblo, se sitúa entre el 1 % y el 1,19 %, con una política que se puede denominar contra-cíclica.

Uno de los sectores afectados de manera directa por la falta de vivienda y la imposibilidad de acceso son las personas sin hogar que por diversas circunstancias se ven durmiendo en la calle.

La no disponibilidad o imposibilidad de acceder a una vivienda digna y adecuada genera exclusión residencial. Coloca a los ciudadanos que la sufren en una situación de inferioridad respecto al resto de la sociedad.

Según la Estrategia Nacional Integral para Personas sin Hogar 2015-2020, existen más de treinta mil personas (33 275) que duermen diariamente en la calle o en algún recurso asistencial público o privado.

Además, los datos revelan un incremento del 66,23 % en el número de usuarios que utilizaron la red de alojamientos en el período de 2006 a 2018. Este aumento sugiere que la cifra de personas sin hogar podría seguir creciendo, favorecida por la situación de pandemia y de crisis social que ya vivimos, y la que se avecina

El modelo de intervención destinado a este colectivo, basado en albergues y otros recursos asistenciales no solo resulta obsoleto, sino que se ha demostrado incapaz de proporcionar una solución.

Necesitamos abordajes más centrados en facilitar necesidades básicas temporales que en hacer cumplir el derecho a acceder a una vivienda digna y adecuada. En el sistema de intervención actual, definido en escalera, el usuario asciende de peldaño conforme va cubriendo etapas previas y sitúa la vivienda en un último escalón prácticamente inalcanzable.

Acciones para combatir la brecha digital

La incorporación de aspectos tecnológicos en la intervención, situando la vivienda y la atención a la persona como elementos centrales, permitiría una visión diferente. Posibilitaría nuevas líneas de acción y acercaría el objetivo último al primer nivel: disponer de un espacio que se configure como hogar.

A la vez se estarían abordando cuestiones como la brecha y el analfabetismo digital en una población de máxima vulnerabilidad. Estas personas necesitarán aprender destrezas digitales en los procesos de inserción sociolaboral en una sociedad cada vez más tecnificada.

Cuestiones como el acceso a internet en los domicilios o la facilitación y el aprendizaje de medios electrónicos debería ser algo incuestionable. La tecnología podría ser utilizada como recurso de cara al seguimiento y el acompañamiento. Por ejemplo, las aplicaciones de mensajería instantánea permitirían una comunicación veinticuatro horas.

La implementación en el ámbito de la vivienda de medios que faciliten la intervención en colectivos vulnerables puede ser un paso más para afrontar el problema de acceso a la vivienda de manera diferente. La meta es entenderlo como un derecho y no como un objetivo alcanzar.

Rafael Arredondo Quijada, Trabajador Social, profesor en los Grado de Trabajo Social y Criminología de la Universidad de Málaga. Vicepresidente del Consejo General de Trabajo Social, Universidad de Málaga

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

(Disponible en formato podscat a través de https://www.ivoox.com/como-utilizar-tecnologia-para-ayudar-a-las-audios-mp3_rf_69725980_1.html)

domingo, 14 de marzo de 2021

Trabajo Social: saliendo de la zona de confort

Es en 2008 cuando la Federación Internacional de Trabajadores/as Sociales (FITS), decide que el tercer martes del mes de marzo de cada año se celebraría el Día Internacional del Trabajo Social, una celebración que también es asumida por la Asociación Internacional de Escuelas de Trabajo Social (AIETS) y el Comité Internacional para el Bienestar Social (CIBS), por lo tanto dicha fecha ha pasado a convertirse en un referente mundial del Trabajo Social, con todo lo que ello significa y representa. Así que un año más no podía pasar este día inadvertido para generar una entrada en el blog, ya que el próximo martes 16 celebraremos el Día Internacional del Trabajo Social.

En esta ocasión el lema escogido ha sido UBUNTU: "Yo Soy Porque Nosotros y Nosotras Somos", que decir del simbolismo y de lo que significa este término, que en palabras de Nelson Mandela nos debe cuestionar hasta que punto estamos dispuestos de formar parte y hacer algo con el fin de mejorar nuestra comunidad. Será difícil encontrar quien diga que no a esto, aunque haberlo seguro que también los hay, pero la diferencia va a estar en el que y en el como.

Desde mi punto de vista ha sido un acierto la decisión de este lema en los momentos actuales, no sólo por la situación que venimos viviendo de pandemia, donde se ha puesto en evidencia la necesidad de abordar los problemas en común y desde lo público, superando el individualismo y las acciones privadas que potencian la desigualdad y ponen en riesgo la cohesión social. Sino también, y en lo que afecta al Trabajo Social, porque se está necesitado de un Trabajo Social que salga de su zona de confort y se enfrente con todo su potencial de conocimiento a los problemas actuales, tanto desde la academia como desde el ejercicio profesional.

Un Trabajo Social que fiel a sus códigos y praxis, sea provocativo para generar el cambio y la transformación necesaria, aunque esto nos lleve a la desobediencia sobre lo establecido, con rigor y profesionalidad, desde la interacción con las personas, defendiendo derechos y no aceptando acciones placenteras y benefactoras. El próximo martes puede ser un buen momento para ese comienzo.

(Disponible en formato podscat a través de https://www.ivoox.com/trabajo-social-saliendo-zona-confort-audios-mp3_rf_69725846_1.html)

sábado, 27 de febrero de 2021

El debate de la vivienda, ¿cómo les sonará a las personas sin hogar?

Llevamos unas semanas donde entre los diferentes debates que se van generando en la opinión pública, aunque aquí siempre podríamos pensar (e incluso debatir) aquello de que fué antes el huevo o la gallina, ¿quién genera los debates? ¿cómo se generan? ¿porqué salen unos y otros no? esto nos daría posiblemente no para una entrada en este humilde blog sino para una o varias tesis doctorales. La cuestión es que la vivienda está en el debate, aunque nos podríamos preguntar ¿cuándo la vivienda no ha estado en el debate? posiblemente junto a la situación territorial, la educación o las pensiones son de aquellos temas eternos que no se es capaz de buscar una solución en este país, aunque personalmente me conformaría con un consenso para alcanzar una solución en el corto, medio plazo.

Como digo surgen debates sobre la vivienda: si hay que regular los alquileres, si un partido se comprometió y ahora no quiere hacerlo, desahucios, inexistencia de vivienda pública, vivienda u hogar dos términos que pueden parecer iguales pero muy muy diferentes, cortes de luz, infravivienda, y así podría continuar. Por lo que efectivamente nadie puede poner en duda de que hay debate, o me atrevería a decir que muchas variables con un denominador común, el acceso a una vivienda digna y adecuada que para miles de personas en nuestro país es imposible de alcanzar, y que además, habrá que seguir recordándolo, es un derecho que en estos momentos las administraciones no están cumpliendo, y cuando alguien incumple una norma todos sabemos lo que debiera de ocurrir ¿no?

Pero mientras esta situación se produce sin que se vean soluciones en breve, ¿qué pensarán las 33.275 personas, que como media dormían en la calle o en centros asistenciales cada noche por no disponer de una vivienda, según la Estrategia Nacional Integral para personas sin hogar 2015-2020? Una estrategia aprobada por Consejo de Ministros el 6 de noviembre de 2015, o sea hace cinco años, por lo que con toda seguridad este número se habrá quedado obsoleto y todo apunta a que será mucho mayor. Ya que del 2006 al 2018, el número de personas que utilizaron la red de alojamiento en el estado se vió incrementado en un 66,23%, a raíz de los datos que facilita el INE y como se puede apreciar por la siguiente imagen.

Fuente: Elaboración propia a partir del INE

Volvamos a la Estrategia ya que en ella se establecía que: La Estrategia Nacional Integral para Personas Sin Hogar 2015-2020  es el instrumento que propone el Gobierno para dar respuesta a la situación de las personas sin hogar y crear un marco integral de actuación con este colectivo, con el horizonte final de la erradicación del sinhogarismo en nuestro país, mediante el objetivo a medio plazo de la reducción del número de personas que tienen que estar sin hogar, así como mediante su prevención.

(Fuente: https://www.mscbs.gob.es/ssi/familiasInfancia/ServiciosSociales/EstrategiaPersonasSinHogar.htm)

Los resultados evidencian que no se han alcanzado los objetivos previstos y que una vez finalizada la estrategia en diciembre pasado, tal y como también se recoge en el documento de evaluación, el sinhogarismo en España sigue siendo una cruda realidad, donde hay que superar aspectos voluntaristas y asistencialistas de cara a estas personas para considerar y poner en valor el derecho a una vivienda. Mientras tanto que siga el debate.

(Disponible en formato podscat a través de https://www.ivoox.com/debate-vivienda-como-les-sonara-audios-mp3_rf_69725831_1.html)

domingo, 10 de enero de 2021

¿Quién controla a quién?

Se pudiera pensar que voy a realizar una entrada sobre consumo de sustancias, ya sabéis la típica frase: ¡yo controlo!, pero como suelo decir, es la expresión que se repite cuando menos controlamos. Aunque en esta ocasión la entrada no va de sustancias...

Desde hace unos días nos está afectando un temporal que bajo el nombre de Filomena, que ya es casualidad que se le haya puesto nombre de mujer, dejo este comentario para otro momento. Un temporal definido como el más crudo y potente desde hace muchos años, debido a la intensidad de las nevadas, lluvias, aire ..., que ha puesto en jaque a gran número de ciudades españolas, entre ellas la capital Madrid, con fotografías más parecidas a escenas de películas que a momentos que se pensaran como posibles.

Si en el mes de marzo veíamos imágenes insólitas e impensables de ciudades desiertas por el confinamiento, hoy volvemos a ver como digo otras igual de inimaginables, y si hay que buscar un "denominador común" para ambas situaciones, se puede afirmar que es la misma naturaleza la que nos viene poniendo a prueba, desde la capacidad de superación a la capacidad de reacción o a la capacidad de solventar situaciones muy problemáticas y complicadas. 

De ahí el título de la entrada ¿quién controla a quién?, está claro que un virus o un temporal nos está demostrando la tremenda capacidad que pueden tener, y aunque al final dobleguemos al virus, y seamos capaces de responder ante este temporal y los que seguro que vendrán, millones de personas se van quedando en el camino.

El momento que vivimos nos tiene que llevar a una profunda reflexión, para su transformación, de muchas de las acciones que venimos desarrollando. Entre ellas el objeto y objetivo de los gastos militares, si hasta ahora teníamos miedo que nos invadiera un supuesto enemigo, el enemigo más potente y ante el que no estamos preparados porque además no se para ni defiende con cañones ni con bombas, son los efectos naturales de los que nosotros mismos nos encontramos en su génesis, aunque los negacionistas del cambio climático lo desmientan al igual que desmienten la pandemia.

Si en 2008 sufríamos una crisis financiera a nivel mundial, en 2020 iniciamos una pandemia global que nos pone en la antesala de una tercera "crisis" (obviaré denominarla como ola), donde como decía antes ni las bombas ni las balas valdrán para solventarla, una crisis que es transversal porque ya hace años que se inició: que es la "climática". Con otra crisis la "social", que también de carácter transversal, no hace sino que afectar a los de siempre "los olvidados", donde los números de pobre se verán incrementados, al igual que los índices de desigualdad, desempleo y otras variables que se convierten en eso, en un número, pero que detrás están representados por miles y millones de rostros. Pero aún habrá algunos que dirán "yo controlo".

(Disponible en formato podscat a través de https://www.ivoox.com/quien-controla-a-quien-audios-mp3_rf_69725931_1.html)


sábado, 26 de diciembre de 2020

Cuando el problema de acceso a la vivienda, se convierte en otra cosa

Como bien dice un dicho popular, cuando hay un problema hay que cogerlo "por los cuernos", aunque suene poco correcto, en definitiva que irnos por los "cerros de Úbeda", como bien dice otro, de nada sirve o más bien si lo que se quiere es mezclar "churras con meninas", confundir y liar se intentará hacer "lo blanco, negro".

Que se quiere criminalizar a las personas que vienen huyendo de sus países, para buscar mejores condiciones de vida, como en definitiva han hecho miles de jóvenes en España, se genera todo un discurso donde se iguala delincuencia con inmigración. 

Que se quiere negar la evidencia de que las mujeres están siendo asesinadas por los hombres, simplemente porque son mujeres y el hombre se siente con ese poder, se intenta decir que no es un problema y que violencia también hay de la mujer hacia el hombre u otras barbaridades.

Y así podría seguir abordando otras situaciones, donde quien plantea estos principios obviamente no tiene ningún interés en abordar los problemas de raíz que existen. Y con la situación del acceso a la vivienda en nuestra comunidad autónoma, Andalucía, se está produciendo lo mismo.

En una entrada al blog el pasado mes de septiembre (https://trabajosocialdospuntocero.blogspot.com/2020/09/vivienda-pasan-los-dias-pasan-los-meses.html) ya aludía a esta circunstancia, y como un problema minoritario y que para nada se encuentra en la raíz de la situación de falta de acceso a la vivienda, se sigue magnificando. Así que cuando recientemente he leído en un medio de comunicación que: "La Junta constituye la mesa de coordinación contra la ocupación ilegal de viviendas", me quedé perplejo, según la misma noticia en el primer semestre de este año se han producido 1.183 casos (sin que se específica el concepto "casos" a que se refiere exactamente). Aunque rápidamente me fui a mirar el correo electrónico, ya que desde el 20 de noviembre de 2017, formo parte del Observatorio de la Vivienda de Andalucía (enlace al nombramiento) en representación del Consejo Andaluz de Colegios Profesionales de Trabajo Social, ingenuo de mí suponía que una situación de este calado que menos se merecía que se convocara este Observatorio, aunque en estos tres años jamás se me ha convocado. 

Aún así, tengo esperanza de que antes de que lo disuelvan se convoque aunque sea en formato online por la situación que vivimos, ya que tras la aprobación el pasado mes de julio del Decreto 91/2020, de 30 de junio, por el que se regula el Plan Vive en Andalucía, de vivienda, rehabilitación y regeneración urbana de Andalucía 2020-2030, se contempla la creación del "Foro Andaluz de la Vivienda", (permítanme lo mismo pero le cambiamos el nombre) aunque ya en su artículo 92 específica que será desarrollado a través de una orden, o sea a saber cuando.

Pero seguiré siendo ingenuo, si se ha creado una mesa por 1.183 casos, que no digo que sean pocos, se va a crear otra mesa para:

- abordar los 1.720 desahucios con resultado positivo que se realizó en Andalucía en el mismo período de tiempo, y otros 1.238 en el tercer trimestre, según el Consejo General del Poder Judicial.
- abordar las 0 (cero) viviendas de protección desarrolladas en la comunidad durante el pasado año 2019 y las 0 (cero) que se llevan hasta septiembre de 2020, según los datos del Ministerio de Fomento
- abordar las 70.079 solicitudes activas que se encontraban a fecha de octubre pasado, en el Registro de Demandante de Vivienda de Protección, según los datos de la Consejería de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio

Lo dejaré aquí porque saldría un orden del día intenso para el observatorio, para el foro..., ya que no dudo que efectivamente en breve se me convocará, en representación del Trabajo Social, para abordar los problemas del acceso a la vivienda en Andalucía, aunque sea en el 2021 y en online.

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