sábado, 17 de octubre de 2020

Pobreza y desigualdad: dos caras de una misma moneda

Hoy 17 de octubre, Día Mundial de la Pobreza, me van a permitir que sea lo más concreto sobre el nombre, ya que llevo escuchando en los previos días atrás y hoy mismo expresiones como:

- celebración del Día Mundial de la Pobreza: ¿celebrar?

- conmemoración del Día Mundial de la Pobreza: ¿conmemorar?

Y así podría seguir, lo dejaremos en ese día que aparece y se hace visible si cabe más aún realidades a las que año tras año nos venimos acostumbrando. Los datos que se vienen publicando lo que plasman es una tendencia en la que la situación de pobreza en nuestro país no mejora, ni tiene visos de hacerlo, donde son los menores los más perjudicados.

Pero no podía pasar este día sin incorporar, no tanto un dato (esos que a mí tanto me gustan), sino más bien una reflexión en el sentido que hablar de pobreza es también hablar de desigualdad y tal y como titulo a esta entrada: Pobreza y Desigualdad son dos caras de una misma moneda. Una moneda que llamaré "Sistema", y cada cual que saque sus conclusiones en cuanto a su definición, pero es el "Sistema" y no otro el que genera y propicia situaciones de desigualdad y pobreza.

La Agencia Tributaria acaba de publicar la Estadística de los declarantes del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas de los mayores municipios por código postal, donde la distancia entre la comunidad que tiene una renta media disponible mayor, (29.132) y la que lo tiene menor (17.361) se sitúa en un 40% de diferencia.

Fuente: Elaboración propia a partir Agencia Tributaria (2020)

La profundización en estos datos por comunidad nos mostraría a su vez como son determinados barrios (normalmente los de  "siempre") los que siguen mostrando los mayores índices y a su vez diferenciándose cada vez más de los que menos. En el caso concreto de Málaga, por aquello de que es mi ciudad, el distrito de Malagueta-Monte Sancha con una media de renta disponible que se eleva a 37.062 euros marca una distancia del 54% con el distrito que tiene menor renta Campanillas-Puerto de la Torre con 17.129 euros. Y esta situación como también se suele decir lo que viene a generar es que los que "nacen ricos" morirán ricos y los que "nacen pobres" morirán pobres, lo que también se denomina como bucle de la pobreza.

La profesión del Trabajo Social se sitúa muy cerca de estas realidades, no solamente desde lo teórico-académico sino también, lo que más, desde la intervención y la interacción con las personas. Igual hay que avanzar y el año que viene en lugar de celebrar y/o conmemorar el Día Mundial de la Pobreza, celebremos y conmemoremos el Día en que el "Sistema" cambió.

(Puedes escucharlo también en formato podcast a través del siguiente enlace https://www.ivoox.com/pobreza-desigualdad-dos-caras-misma-audios-mp3_rf_59239794_1.html)

domingo, 20 de septiembre de 2020

Vivienda: pasan los días, pasan los meses y pasan los años, pero no llegan

Nunca me he encontrado en la situación de necesitar una vivienda y no poder disponer de una, bien como un medio para protegerme, o como recurso para mi desarrollo personal y proyecto de vida. Pero si que intento situarme y pensar como debe ser la vida de miles de familias que no pueden acceder al mercado libre, y solicitan una vivienda de protección en su ayuntamiento, pasan los días, pasan los meses y pasan los años y no tienen respuesta. Obviamente todos los escenarios no serán iguales y habrá situaciones más complejas que otras, pero insisto que no podemos parapetarnos en que puede ser solo una minoría la más necesitada, porque además la realidad no es esa.

Como se puede comprobar por la imagen, en Andalucía, el número de inscripciones activas, dejo para otra entrada el aspecto estadístico, ya que ha habido más de 192.000 y casi 250.000 solicitudes, pero activas sólo existen 70.079, supone un incremento desde el año 2018 del 4%. A nivel de la provincia de Málaga las inscripciones activas se sitúan en las 11.644, y en Málaga capital alcanzan las 8.473, todo ello a fecha de mayo de 2020, ya que desde la declaración del estado de alarma y la paralización de los registros estos datos no se han movido, pero desde las proyecciones de los últimos años y ante la crisis económica que se avecina (por no decir que ya la tenemos encima) los datos no vendrán sino que a seguir incrementándose, casi con toda seguridad.

Fuente: Elaboración propia a partir del Registro de Demandante de Vivienda de la Junta de Andalucía


Habría que plantearse para cuando se podrán atender estas necesidades, sin olvidar en que día que pasa las solicitudes y las necesidades se seguirán incrementándose, con una variable que no se puede olvidar  tan poco, como es el que una vivienda no se construye de un día para otro, sino que son varios los años necesarios para su puesta a disposición de las personas solicitantes. Si que hay un movimiento cíclico muy interesante por lo menos en cuanto a compromiso, que es en los períodos electorales, bien antes para generar actos muy vistosos de sorteos y entregas de llaves, donde un derecho se sustituye por la suerte, algo permítanme que defina de kafkiano. O en cuanto a entrar a ver que partido político promete un mayor número de vivienda que construirá y entregará si es el elegido, al final si no ganan poco tienen que cumplir, y si ganan rápidamente se olvidan y a otra cosa mariposa, dentro de cuatro años seguro que se encuentra alguna justificación.

Pero también me gustaría que al igual que hay todo un movimiento en estos momentos y cada vez más, sobre el riesgo de las ocupaciones ilegales, y para eso simplemente que actúe la justicia. Se genere un movimiento como mínimo igual para hacer cumplir el derecho universal de acceso a una vivienda. Si vamos a defender derechos por favor que sean todos, el derecho a la propiedad privada pero también el derecho a una vivienda digna tal y como se recoge en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, pero bueno mucha/os ante los derechos humanos simplemente dicen que son "utópicos", o sea que no van con ellos/as. Me temo que si hoy hubiera que aprobar esta declaración o parecida estaríamos muy lejos de alcanzarlo, y aunque ejemplos tenemos como los famosos ODS para conseguir en 2030, los compromisos reales de los gobiernos convierten todo esto en pura sinfonía, mucha imagen en redes sociales, pero poca realidad en lo concreto. Ya que no se perciben cambios que vengan a modificar aspectos estructurales para que al final los ODS como la Declaración Universal, no se convierta en algo "utópico".

(Puedes escucharlo también en formato podcast a través del siguiente enlace https://www.ivoox.com/vivienda-pasan-dias-pasan-meses-y-audios-mp3_rf_59239700_1.html)

lunes, 24 de agosto de 2020

No somos personas, sino consumidoras/es

Muchos son los debates actuales en torno a la situación del COVID-19, desde la cuestión sanitaria a la económica, y en las últimas semanas y las que vienen … todo lo que afecta al ámbito escolar. Con muchos otros elementos que de manera transversal también se relacionan con estos, o colaterales de ellos mismos.

Desde que el 14 de marzo se decretara el estado de alarma y con ello la imposibilidad de salir del domicilio salvo para cuestiones esenciales, también se ha hablado mucho de lo que debiera significar la “nueva normalidad”, de que esta pandemia debiera servir para realizar modificaciones en muchos aspectos de nuestro día a día, en la importancia que debemos de dar a nuestra vida, que es lo realmente importante y que es simplemente superfluo, y muchas más. Esta claro que la situación actual es como aquella posibilidad que tenemos de parar, de pararnos, donde revisemos que hacemos y como lo hacemos, para volver a conectar, pero esta vez de manera diferente.

Creo que el Trabajo Social como disciplina y como profesión, debe jugar un papel como motor para el diálogo y el debate, donde se puedan generar reflexiones en aras de ese nuevo arrancar si así me lo permiten. Porque de lo contrario me temo que al igual que pasó con la crisis anterior, si aquella donde el presidente francés llegó a decir que el capitalismo había muerto y hacía falta un nuevo sistema, todo volverá a seguir como estaba.

Y ¿porqué es necesario un cambio?, es obvio que aunque existe un latiguillo muy utilizado desde hace años donde se dice que hay que poner a las personas en el centro de toda acción, el día a día y lo que llevamos vivido desde hace unos meses no ha hecho sino que constatar que no es real, y que para muchas y muchos aunque no lo digan (no es políticamente correcto), no se nos trata como personas sino como simples consumidoras/es, energía necesaria para que el sistema siga fluyendo, donde la economía es realmente el centro de la acción.

Como decía, este momento, aún con las dificultades que se viven y posiblemente las que quedan por llegar, es crucial para ese cambio necesario si realmente se quiere acometer, porque igual no volveremos a tener una nueva oportunidad. El actual modelo, y habría que decir único modelo, puede sobrevivir sólo a costa del incremento de la desigualdad.

Fuente: Elaboración propia a partir del INE (2020)

Sólo algunos datos centrados en España, donde el índice GINI (que mide la desigualdad) en los últimos diez años no ha bajado del 30%, un 33% en el año 2019. Con un 33,4% de hogares que no pueden permitirse ir de vacaciones, más de 15 millones de personas. A veces pienso como se pueden sentir cuando tanto y tanto se nos bombardea, sobre todo en estas fechas, con las tan “necesarias y merecidas” vacaciones. O con casi tres millones y medio de personas que forman parte de los 1,3 millones de hogares que tienen mucha dificultad para llegar a fin de mes. Estos son sólo unos mínimos datos cuantitativos de nuestra realidad más cercana, sin olvidar que formamos parte de ese grupo de países “ricos”, muy poquitos, con la gran mayoría del resto del mundo donde también los aspectos de desigualdad con ellos cada vez se acentúan más.

Es claro que hace falta un “pacto mundial por la humanidad”, para que dejemos de ser tratados como consumidoras/es y se nos trate como personas. Un pacto que debiera encabezar instituciones como la ONU, porque no estamos ante un problema de falta de recursos, sino de como los actuales son puestos a disposición de las personas, de todas las personas. Si estamos ante un problema mundial, habrá que tratarlo con medidas mundiales, que no sólo busque abordar el problema sino mejorar las cotas de bienestar.

(Puedes escucharlo también en formato podcast a través del siguiente enlace https://www.ivoox.com/no-somos-personas-sino-consumidoras-es-audios-mp3_rf_59239497_1.html)

martes, 18 de agosto de 2020

El Trabajo Social comunitario, ¿aburguesado?

En los tiempos tecnológicos que corren he recurrido al Diccionario Enciclopédico Larousse que algunas/os aún mantenemos en casa, para localizar la definición de "aburguesarse", que recoge como: "Volverse burgués", consultando esta dice: "Relativo a la burguesía; miembro de dicha clase social", así que me voy a burguesía que la define como: 

Fuente: https://concepto.de/burguesia/
"Categoría social que comprende a las personas relativamente acomodadas que no ejercen un oficio de tipo manual // En términos marxistas, clase social dominante en el régimen capitalista, propietaria de los medios de producción y de cambio"

No es mi intención afirmar que el Trabajo Social, y de manera específica el denominado comunitario, se haya aburguesado. Pero si que este es un término que se suele utilizar para definir que alguien se ha relajado, se ha acomodado respecto a los objetivos y funciones que debiera desarrollar. Circunstancia esta que puede tener diversos orígenes, bien por cansancio, por dejadez, por desilusión, por desinterés, por complicidad, ...

La propia definición de Trabajo Social viene a plantear que no sólo somos una profesión sino también una disciplina académica "... que promueve el cambio y el desarrollo social, la cohesión social, y el fortalecimiento y la liberación de las personas" (FITS, 2014). Siempre he considerado el ámbito comunitario desde donde mejor se pueden, y se debieran, desarrollar estos objetivos, desde promover el cambio a liberar a las personas (entiéndase en su sentido más amplio), sin obviar que en otros ámbitos también se han de desarrollar.

Hay coincidencia en los análisis que desde hace algunos años se viene haciendo sobre el modelo de intervención que se está desarrollando, donde el Trabajo Social se ha ubicado (nos ubican) como una profesión para la gestión de recursos, para la dispensación de prestaciones, para el "control" de la población.  Sin que se desarrolle una intervención directa sobre las causas que generan la gran mayoría de las situaciones que se encuentran en el porqué de muchas de las situaciones a las que se tienen que enfrentar los miles y miles de personas que año tras años son atendidas por las y los trabajadores sociales, desde lo público a lo privado, pasando por el tercer sector.

Un Trabajo Social transformador y que promueve el cambio, debiera ser un Trabajo Social que no se limita a facilitar información o tramitar expedientes, sino que acompaña y se hace presente en el día a día de las personas que son objeto de su intervención. En sus espacios de encuentro y de vida, que obviamente supera las cuatro paredes de un despacho, la exactitud de un horario de entrada y salida, la rigurosidad de una norma que no pone a la persona en el centro ..., y aunque estoy convencido que hay cientos, miles de compañeras y compañeros que así actúan en el día a día, si que percibo esa relajación y acomodo que define el concepto de burguesía. 

Como se diría en Twitter, abro hilo...

(Puedes escucharlo también en formato podcast a través del siguiente enlace https://www.ivoox.com/trabajo-social-comunitario-aburguesado-audios-mp3_rf_55339616_1.html)

miércoles, 12 de agosto de 2020

Brecha digital (el dato...)

Hacía tiempo que no realizaba ninguna entrada con la etiqueta del "Dato", que comencé a utilizar hace algún tiempo, así que hoy me he decidido.

En los tiempos que corren, y de donde venimos, el concepto de brecha digital si era poco conocido ha pasado a estar muy presente. Un concepto que debe y puede ser medido considerando diferentes variables, en este caso los datos que facilita el Instituto Nacional de Estadística en lo que respecta a viviendas con algún ordenador y viviendas con acceso a internet en España.

Fuente: Elaboración propia a partir del INE (2020)



Es evidente como estas dos variables se acentúan en aquellos hogares con menores ingresos económicos, con una diferencia de casi cuarenta punto entre las viviendas con algún ordenador en los hogares con menos de 900 euros de ingresos, donde sólo alcanza al 58%, sobre los que tienen más de 2.500 euros que llega al 97,4% de las viviendas. Y de veintiún punto en lo relativo a disponer de acceso a internet. 

Pero si ambas cuestiones se miran a través de valores absolutos, 2,6 millones de viviendas no disponen de ordenador y 1,1 millón no dispone de acceso a internet, una situación que puede estar afectando a más de cinco millones y medio de personas. Una desigualdad que es urgente se intervenga sobre ella, y mucho mejor hoy que mañana.

(Puedes escucharlo también en formato podcast a través del siguiente enlace https://www.ivoox.com/brecha-digital-el-dato-audios-mp3_rf_55339547_1.html)

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