sábado, 18 de abril de 2020

GRACIAS 100.635 páginas visitadas

No quería dejar de pasar esta ocasión para agradecer el seguimiento que el blog personal que gestiono, desde 2010, ha llegado a tener.

Acabo de descubrir que se han superado las cien mil páginas visitadas, nunca pensé que esto lo pudiera alcanzar.

Ya he aprovechado para indagar algo más en que entradas, de las 227 que he realizado en este tiempo, son las que han tenido más aceptación, y nueva sorpresa porque es una de agosto del año 2012, la que más: "La importancia de las nuevas tecnologías para el Trabajo Social", quien lo hubiera dicho hace ocho años, en la actualidad nadie lo puede poner en duda. https://trabajosocialdospuntocero.blogspot.com/2012/08/la-importancia-de-las-nuevas.html  Hoy, que ante la pandemia se encuentra una importante masa de la profesión desde sus casas "desarrollando Trabajo Social", adaptándose a la realidad y con recursos que vinieron para quedarse. Y donde me atrevo a decir que estamos en los albores de un nuevo modelo de intervención el "Trabajo Social Tecnológico".

Un año el 2012 donde también lanzaba la iniciativa de la BlogoTSfera, un espacio en el que participan blogueras y blogueros del Trabajo Social que se han convertido en muchos de los casos en referentes de la profesión. Así que no puedo estar sino que muy agradecido a todas las personas que durante este tiempo han participado, colaborado y han hecho posible que llegue hasta aquí, porque seguiremos.

(Puedes escucharlo también en formato podcast a través del siguiente enlace 

viernes, 10 de abril de 2020

Los Nadie ...

Posiblemente esta entrada no tenga mucho que ver con el Trabajo Social, ¿quién sabe?... pero desde hace algunos días quería escribir recordando lo que Eduardo Galeano decía bajo el título de "Los Nadie", seguro que lo conocen. 

Esos Nadie: 

Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folclore.

Desde que la pandemia del COVID19 nos está asolando de pronto se han descubierto y salen en portada, son entrevistados y han pasado a tener un protagonismo que posiblemente muchas/os hasta desconocen, esos Nadie que son los que en la actualidad están haciendo, como siempre, que este país siga funcionando. 

Los nadie que siguen haciendo que tengamos pan por las mañanas, los nadie que reparten a domicilio, los nadie que curan y salvan vidas, los nadie que limpian las calles, los nadie que mantienen el orden, los nadie que atienden a las personas mayores, muchos NADIES, que hasta ahora pasaban desapercibido, porque siguiendo con Galeano:

Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, 
sino en la crónica roja de la prensa local.

Espero equivocarme, y aunque coincido en que una vez que vayamos volviendo a reencontrarnos las cosas no serán lo mismo, en poco tiempo nos olvidaremos de esos NADIE, se le harán homenajes, se pondrán calles o monumentos con su nombre o profesión, pero poco más... seguirán siendo:

Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la
liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos.

O igual efectivamente haremos que desaparezcan todas esas injusticias que los han hecho ser los NADIE, condiciones laborales dignas, salarios dignos, reconocimiento real al trabajo que realizan más allá del momento actual porque estamos en sus manos. Quiero equivocarme como digo, y que efectivamente desaparezcan tantos altruistas que se publicitan, tantos golpes de pecho, tanta solidaridad de telediario, tanto benefactor ... y todo ello se reconvierta en un sistema de justicia redistributiva donde realmente el que más tiene más paga, y donde el lema sea "yo pago impuestos", de esa manera efectivamente no nos defraudaremos como sociedad y haremos que esos NADIE se conviertan en un nosotros.

(Puedes escucharlo también en formato podcast a través del siguiente enlace

viernes, 3 de abril de 2020

El Sistema de Servicios Sociales ante una 2º Ola

Fuente: https://www.bbc.com/mundo/noticias-46824229
El actual Sistema de Servicios Sociales, considerándolo en el sentido más amplio, desde la realidad de su construcción y al que yo denomino como sistema"híbrido", donde a la parte pública hay que unir todo el ámbito del tercer sector y las empresas de servicio, se tardó en construir desde un punto de vista normativo diez años. En 1982 el País Vasco aprobaría la primera ley de Servicios Sociales, partiendo de que son las comunidades autónomas las competentes según se establece en nuestra constitución (art. 148.20). Y no sería hasta 1992 con la aprobación de la ley de Cantabria cuando se terminaría de armar legislativamente en el nivel competencial autonómico.

Si hicieron falta diez años para que el que conjunto de las comunidades dispusieran de la norma base sobre la que construir cada una de ellas los Servicios Sociales, tendrían que pasar 27 años (1992-2019) para que a su vez nuevamente todas las comunidades actualizarán sus primeras leyes, siendo la última la de Canarias y Andalucía que ocupó el penúltimo lugar.

Desde esta reflexión tenemos un sistema de 37 años, al que podriamos decir que siempre ha sido la "maría" de las políticas sociales, la "maría" a la hora de la distribución de las partidas presupuestarias, la "maría" a la hora de su visibilización, la "maría" para seguir manteniendo un sistema asistencialista dirigido para los "pobres", por mucho que las nuevas leyes hayan incorporado el concepto de universalidad. Un sistema que en estos 37 años de historia no se ha merecido con ningún gobierno un ministerio como tal: "Ministerio de Servicios Sociales", y efectivamente convertirse en el cuarto pilar del bienestar social.

En estos años podemos incorporar dos nuevos elementos como son la aprobación de la ley de dependencia (2006), y la crisis inmobiliaria-económica de 2008 con los gravísimos recortes que se produjeron en 2012 y de los que hoy nadie debiera de olvidarse. La ley de la dependencia sirvió en algunas comunidades autónomas para reforzar de manera indirecta, unos Servicios Sociales ya saturados de por sí, poner parches sin dar estabilidad no sólo al personal sino también a los proyectos que se vienen ejecutando desde la implantación de las Prestaciones Básicas del Plan Concertado. Pero también para generar confusión y en muchas ocasiones ser utilizada como sustitutiva del propio sistema. Por su parte los recortes pusieron en evidencia a un sistema que aún más se identificó con la pura asistencia.

Y cuando estábamos en la reflexión y el debate, sin que nadie pusiera en duda la necesidad de un nuevo Sistema de Servicios Sociales, nos llega una nueva crisis no sólo por sorpresa, sino además jamás atendida el COVID-19.

La disparidad de como se ha venido actuando por cada entidad local, desde sus competencias en la ejecución, deberá de ser evaluada a fin de valorar las medidas adoptadas, y si fueron o no las más idóneas y las más adecuadas, si efectivamente se consideró que los Servicios Sociales son esenciales y por tanto tienen que estar en total disponibilidad a la ciudadanía, desde el concepto de la universalidad no sólo para los más necesitados, para esos por supuesto, o si por el contrario nos pudo más el pánico y no saber que hacer, pero como digo no es ahora el momento de evaluar, ¿o sí?

Esperemos que en algunas semanas el estado de alarma se levantará, y esta ola que nos ha obligado a permanecer encerrados bajará y se comenzarán a ver de manera presencial, en todos los ámbitos del Sistema de Servicios Sociales, muchas de las consecuencias que hoy nos imaginamos, donde posiblemente aquellas prestaciones y servicios que se vienen ejecutando no serán ni suficiente ni podrán atender a nuevas necesidades y demandas. Pero a su vez habrá que preveer el que una segunda ola nos puede llegar nuevamente, no quiero ser catastrofista para eso ya están algunos canales de televisión. Es el momento de que el Sistema de Servicios Sociales y todo su personal, realmente se ponga en valor, de lo contrario podemos cerrar.

jueves, 5 de marzo de 2020

A evaluación la Renta Mínima de Inserción Social en Andalucía RMISA

Hace dos meses (4 de diciembre), publicaba una entrada bajo el título "De 17.883 solicitudes concedidas de la Renta Mínima de Inserción Social en Andalucía (en 2018), sólo a 137 expedientes se elabora el Plan de Inclusión Social y Laboral", una entrada que tuvo bastante eco en el blog e incluso en redes con algún comentario que llegó a plantear la veracidad de los datos, cuando la fuente no podía ser más oficial, la Junta de Andalucía.
https://www.juntadeandalucia.es/export/drupaljda/Memoria_RMISA_2018.pdf

La entrada venía a plantear la gran paradoja, que cada cual luego puede unir al calificativo que considere: ineficacia, inoperatividad ... cuándo una de las cuestiones más importante que planteaba el nuevo decreto de renta mínima y sobre el que la Junta de Andalucía (me dá igual de que color) difundió y difunde, como son la elaboración del Plan de Inclusión Social y Laboral sólo había alcanzado a un escaso 1% de los expedientes, según la memoria publicada correspondiente al año 2018. Y terminaba aquella entrada diciendo que: "Será muy interesante conocer, y en aras de la transparencia esperamos que se haga público, cuál es la evaluación y las justificaciones argumentadas.." pues bien dos meses después puedo decir que ya está disponible en la web de la Junta de Andalucía (nuevamente fuentes oficiales), cuál ha sido la evaluación que se ha realizado.
https://www.juntadeandalucia.es/export/drupaljda/Informe_evaluaci%C3%B3n_%20D-l%20RMISA.pdf

Fuente: Junta de Andalucía
Un informe de 437 páginas muy completo, vaya por delante mis felicitaciones tanto a las personas que han coordinado: Alfredo Castillo Manzano y Pilar Gil Martínez, como al equipo investigador: Carlos  Haynes Campos, Martha Daniela Heredia Talavera, Mar Llopis Orrego y Jorge Elías Ollero Perán.

Como digo un informe extenso y ambicioso del que se puede sacar un amplio abanico de ideas y propuestas, tal y como han hecho los autores que incorporan desde una triangulación como estrategia metodológica, a un análisis DAFO. He de reconocer que aún no me lo he mirado con la profundidad que haré, pero si voy a destacar algunos datos que trasladan una situación muy preocupante y lamentable de como se ha venido desarrollando la implantación de esta medida:

- Desde enero 2018 hasta marzo 2019, se han venido atendiendo como media 681 expedientes por profesional (Trabajadores/as Sociales) en las diferentes Delegaciones Territoriales. (pag. 88)

- El tiempo medio calculado para una tramitación vía ordinaria (es decir, una solicitud no tramitada por la vía denominada de “urgencia/emergencia”) es de 240 días, es decir 8 meses, período intensamente desproporcionado teniendo en cuenta las necesidades de las personas usuarias de la RMISA y que contraviene lo establecido en el texto legal (un período de 2 meses para la resolución de los expedientes). En el caso de la vía de urgencia y/o emergencia, el tiempo medio de resolución está en 86 días, casi 3 meses, frente al período de un mes establecido en la norma (pag. 89)

- ... tan sólo el 1,67% de las solicitudes concedidas están siendo acompañadas por un Plan laboral elaborado por un trabajador o trabajadora del Servicio Andaluz de Empleo. Un total de 369 planes en toda Andalucái (pag. 110-111)

No seguiré porque cada dato no puede ser más desangelador, desde el volumen de trabajo que se ha tenido que asumir sin los recursos humanos y sistemas informáticos suficientes y adecuados, el tiempo de espera de cara a las personas solicitantes cuando esta era otra de las medidas estrella, o la confirmación de que sólo al 1,67% de las solicitudes concedidas (22.083) se le acompaña un Plan Laboral, por lo que el mismo informe indica que: "De estos datos se puede inferir una clara desconexión entre lo recogido en el Decreto-Ley y la implantación de Planes de inclusión socio-laboral". (pag. 112).

Muchas cosas a cambiar y modificar, con poco tiempo para hacerlo, mientras tanto son miles las personas que esperan en toda Andalucía.

lunes, 2 de marzo de 2020

Y ante el Día del Trabajo Social ¿tú que?

En un par de semanas celebraremos el Día Internacional del Trabajo Social (17 de marzo), tal y como se recoge en la página web del Consejo General de Trabajo Social: Como cada año las tres organizaciones internacionales (la Federación Internacional de Trabajadores Sociales, la Asociación Internacional de Escuelas de Trabajo Social y el Consejo Internacional de Bienestar Social) se han comprometido a trabajar juntas para influir en las políticas nacionales, regionales y locales, las acciones de los gobiernos y para destacar el valor y las contribuciones que los y las trabajadoras sociales hacen día a día en cualquier parte del mundo. (https://www.cgtrabajosocial.es/dia_mundial_ts)

A la vez es importante recordar la definición que de Trabajo Social se consensuó en Melbourne en julio de 2014: 

El trabajo social es una profesión basada en la práctica y una disciplina académica que promueve el cambio y el desarrollo social, la cohesión social, y el fortalecimiento y la liberación de las personas. Los principios de la justicia social, los derechos humanos, la responsabilidad colectiva y el respeto a la diversidad son fundamentales para el trabajo social. Respaldada por las teorías del trabajo social, las ciencias sociales, las humanidades y los conocimientos indígenas, el trabajo social involucra a las personas y las estructuras para hacer frente a desafíos de la vida y aumentar el bienestar.

A partir de aquí haré una reflexión que posiblemente genere su debate y su discrepancia, pero bueno para eso estamos en el 2.0, y que es una entrada de blog que no genere debate y discrepancia. 

Si celebramos este día es porque somos consciente que necesitamos de un espacio para darnos a conocer, para decir quienes somos y que hacemos, obviamente entre otras cuestiones, posiblemente otros opinen diferente: "ya tenemos el debate". El día que desaparezca esa efemérides será porque el Trabajo Social no necesita de un día en especial, al igual que el día en que dejemos de celebrar el Día de la Paz será porque no habrá necesidad de recordarla, o el Día en que dejemos de celebrar los Derechos Humanos será porque no existe motivo de reflexionar sobre ellos, y así podríamos seguir y seguir ...

Mientras tanto habrá que estar ahí sin olvidar los objetivos que nos promueven como dice la definición "...el cambio y el desarrollo social, la cohesión social, y el fortalecimiento y la liberación de las personas ..." Pero seguiré con la provocación y la incitación al debate, ¿qué hacemos en el día a día para alcanzar estas cotas? cada uno desde su espacio claro. Están las y los que se lamentan porque esto es lo que hay y no se puede cambiar, están las y los que utilizan las redes para hacer activismo digital aunque luego nos los encuentras en ningún sitio, te dirán que están muy ocupados/as, están las y los que llevan su verdad sin rectificar, están las y los que critican y critican sin aportar soluciones, están las y los que esperan sin saber el que ... personalmente no me ubicaré prefiero que lo hagan las personas que me conocen en algunas de esas categorías o en cualquier otra que les parezca, lo acepto.

Todo ello va a depender de nuestra actitud, de nuestro comportamiento y de como asumamos el Trabajo Social, porque no olvidemos que este año como otros, se quiere: "... influir en las políticas nacionales, regionales y locales, las acciones de los gobiernos y para destacar el valor y las contribuciones que los y las trabajadoras sociales hacen día a día en cualquier parte del mundo." Nada fácil... pero quien ha dicho que el Trabajo Social lo fuera.

Páginas visitadas

Licencia de Creative Commons