miércoles, 23 de agosto de 2023

Cuando un derecho entra en el olvido

Estoy convencido que la gran mayoría de la ciudadanía es conocedora de que el acceso a la vivienda es un derecho, tristemente no de los considerados como fundamentales, sino como principio rector de la "política social y económica" de nuestro país incorporado en el Capítulo Tercero de la constitución. Sin olvidar el conjunto de normativa internacional a la que España se debe al haberlas ratificados, obligada por tanto a su cumplimiento, donde se establece el acceso a la vivienda como derecho.  Valga como ejemplo la Declaración Universal de los Derechos Humanos que desde 1948 lo reconoce en su artículo 25:

1. Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuada que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad.

Pero que ocurre cuando un derecho, al que se deben las administraciones públicas para su cumplimiento, entra en el olvido y en el incumplimiento de una manera continuada a la vez que genera perjuicios en la vida de las personas, como es el caso del acceso a la vivienda, ?¿?¿?¿? Dejo el cuestionamiento para la reflexión y la participación si se quiere.

El problema de acceso a la vivienda viene siendo una constante en nuestro país sin que hasta el momento se hayan activado acciones de gran calado que venga a solucionarlo, sobre todo de cara a futuro. Las medidas han sido tímidas sin entrar a fondo en un cambio de paradigma, donde la vivienda deje de ser un bien económico y recupere su sentido como bien de necesidad básica. Y aunque recientemente se ha aprobado la primera ley de vivienda a nivel estatal, habrá que dar tiempo y ver como se desarrolla, aunque ya ha habido administraciones a nivel autonómico y local que han mostrado su poca o nula aceptación de la misma, reafirmando el olvido de este derecho al que se deben.

Fuente: Elaboración propia a partir Junta de Andalucía

Por dar un dato y ver la magnitud del problema, en Andalucía en los últimos cinco años (2018 a 2023) las solicitudes de personas demandantes de una vivienda pública se han incrementando en un 50,07%, que en valores absolutos supone más de cien mil nuevas solicitudes (107.683). Mientras tanto el número de vivienda protegida que ha obtenido la calificación definitiva en el mismo período ha sido de tan sólo 87 viviendas (Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana), lo que viene a representar el 0,08% de las nuevas solicitudes. La muestra constata por un lado la necesidad de la ciudadanía de una vivienda, como el olvido por parte de la administración en cumplir este derecho que viene a cubrir una necesidad básica.

Habrá que seguir recordando y recordando este derecho, y otros, aunque no guste...

lunes, 7 de agosto de 2023

Que todo siga igual, para que todo siga igual

Vaya juego de palabras que diréis ¿no?, puede ser.

Hoy leía uno de los artículos sobre Trabajo Social que tenía pendiente, es un trabajo del año 2017, pero que mantiene toda la actualidad, escrito por Maribel Martín Estalayo y Luis Nogués Sáez, ambos profesores de la Universidad Complutense de Madrid al que se puede acceder en el siguiente enlace https://doi.org/10.1590/1982-02592017v20n3p335

Como indica en el resumen “Este artículo tiene como objetivo analizar relatos de un grupo de profesionales de trabajo social en España que, bajo la pretensión de recuperar la esencia del trabajo social y con el malestar que comporta ejercer la tarea en un contexto de remercantilización y privatización de lo social, difuminan el compromiso profesional.

Entre otras muchas reflexiones para las que animo a su lectura, en lo referente al momento que se venía viviendo hace unos años, pero que no ha cambiado de ahí su total actualidad, copio literal lo siguiente:

“…reasignación de funciones entre los actores sociales presentes en la acción social: reducción del papel de lo público a favor de una iniciativa social amable con el poder y de un mercado que irrumpe en lo social con el doble objetivo de obtener pingües beneficios a través de la privatización de servicios y, simultáneamente obtener prestigio social por medio de la Responsabilidad Social Corporativa (RSC).” (p. 341).

Me parece que es de un acierto tal, así como de concreción y realidad, lo que se recoge en estas cuatro líneas que no he podido sino que utilizarlas para hacerlas columna vertebral de esta entrada. 

No digo nada nuevo si recuerdo que el avance en derechos y en transformación social, aunque esta sea en dosis pequeñas, se ha gestado cuando han existido movilizaciones y grupos sociales que lo han promulgado, primeramente casi desde el anonimato y la mayor de las minorías, para desde la constancia cuando se tiene claro que lo que se defiende es de justicia, pasar a formar parte del debate público y a partir de ahí generar toda una serie de procesos de cambio, pondré algunos ejemplos:

- La concienciación y el debate sobre la ayuda a los denominados países en vía de desarrollo, sobre la deuda externa de estos países, etc. en los años 90, vino del movimiento por el 0,7% aunque para muchos esto les suene a chino. A veces lo comento en clase y nadie lo conoce y ni han odio hablar eso del 0,7% menos que hubo una movilización en todo el estado a modo de acampada que fué portada de periódicos durante días, si aquí también en Málaga acampamos en la que aún era la plaza de la Marina con albero.
(Acampada del 0,7% Málaga, 1994)

- No puedo olvidar el movimiento social que surgió ante el consumo de drogas también en los noventa, que supuso en Andalucía, al igual que en el conjunto del estado, pasar de cero a construir toda una serie de recursos en los diferentes niveles desde la prevención a la atención pasando por la reinserción de la que aún se sigue hablando, pero que para nada hubiera sido al ritmo que fué sin la presencia y presión por parte de los colectivos. 

- Y como no el movimiento Stop Desahucios, que fué capaz en los momentos de mayor impacto de la crisis de 2008 ser la voz de miles de personas (tristemente aún hoy), que eran expulsada/os de sus casas al no poder hacer frente a las cuotas de hipoteca o alquiler (en los últimos años) sin que hubieran recursos para atenderles.

Dejo aquí estos tres ejemplos, donde la movilización ciudadana consiguió hacer visible realidades en muchos casos desconocidas para el resto de la ciudadanía, y en todas ellas he conocido compañeras/os de trabajo social implicados/as incluso en algunos espacios siendo protagonistas de los mismos. Pero posiblemente no tantos como me hubiera gustado.

Sin embargo a veces tengo la sensación que ese reposicionamiento al que alude el artículo de los que denomina "actores sociales en la acción social", son los que consiguen hacer "Que todo siga igual", obviamente he de pensar que de manera inconsciente, ya que en muchas ocasiones incluso los discursos son de cambio y de transformación, pero a la hora de la verdad: "todo sigue igual".

lunes, 17 de julio de 2023

Panel Social de Andalucía, nuevas consultas

En diciembre pasado ponía en marcha en este blog un apartado bajo el título "Panel Social de Andalucía", este recurso, como indicaba en su momento, tiene el objetivo de facilitar información sobre variables sociales que permiten analizar la situación de la comunidad andaluza, desde un enfoque cercano, fácil de entender y desde perspectivas que en muchos de los casos no son tratadas. Ya que conocer desde la evidencia no sólo traslada la realidad, sino que a la vez facilita la toma de decisiones para intentar dar soluciones a problemas y situaciones que generan elementos de desigualdad y exclusión, lejos del bienestar social como objetivo máximo alcanzar. En un momento donde además las noticias falsas, los bulos y las medias verdades se van haciendo protagonistas y parasitando los espacios de comunicación.

Incorporo en esta ocasión dos nuevos parámetros como son los datos relativos a la ley de dependencia, así como respecto al Ingreso Mínimo Vital (IMV), dos derechos de ciudadanía. 

El primero puesto en marcha en el año 2006, hace 17 años, y aún hoy con grandes déficits en cuanto a su cumplimiento, tal y como se puede comprobar con una media de casi año y medio (529 días), desde que se realiza la solicitud hasta la resolución de prestación, literalmente "un escándalo" después del tiempo transcurrido.  

Y el segundo el IMV, donde Andalucía representa el 30,82% del total de expedientes aprobados, el mayor de toda las comunidades siguiéndole a bastante distancia la Comunitat Valenciana con el 10,99%, lo que viene a plantear el volumen de solicitudes a raíz del nivel de necesidades de las y los andaluces, donde se han superado el medio millón de beneficiarios/as (596.431).

Una información la aquí facilitada que además se encuentra en acceso abierto para que sea accesible a quien la quiera utilizar, espero que sea de utilidad, y si además quieres realizar algún comentario para su mejora puedes hacerlo a través de los comentarios a esta entrada.

viernes, 16 de junio de 2023

El Trabajo Social, profesión "inquieta"

Igual denominar al Trabajo Social con el término de ser una profesión "inquieta", se puede considerar como suave y no a la altura de lo que la profesión es o debiera de ser, podría haberla denominado como "El Trabajo Social profesión revolucionaria", "El Trabajo Social profesión activista", "El Trabajo Social, profesión de acompañamiento", "El Trabajo Social, una profesión"... Pero creo que en los tiempos que corren y visto lo visto, la definiría simplemente como "inquieta". Aunque incluso también puede ser considerado este término como excesivo.

Es cierto que desde nuestro código deontológico o la definición que de la profesión realiza la FITS (Federación Internacional de Trabajo Social), se encuentra muy presente donde debiéramos de estar, que posturas asumir ante las problemáticas sociales que se encuentran incrustadas en el sistema, con la desigualdad como eje principal, y donde se sitúan los objetivos alcanzar como profesión, que a su vez es difícil desconectarlos del nivel personal. 

La historia nos ha demostrado que cuando más avances sociales y por ende teóricamente mejoras en este ámbito se han producido, ha sido cuando la ciudadanía se ha mostrado activa, participativa y con actitudes de cambio. Aunque sea a costa de ser repetitivo, los logros que en el campo social, educativo, sanitario, en definitiva personal, disfrutamos en la actualidad, no fueron posibles sin el compromiso y el esfuerzo de miles de personas que incluso a riesgo de sus propias vidas estuvieron ahí para alcanzarlos. Es esencial que no se pierda de vista ni se olvide, quien no cuida su memoria no sólo desconoce de donde viene, sino que es más vulnerable ante posibles retrocesos que se pueden llegar a considerar dentro de la normalidad.

El Trabajo Social en ese transcurrir de la historia ha jugado un papel importante, posiblemente menos conocido de lo que ha significado, igual el hecho de atender las "miserias", los "pobres", ubicado en espacios de asistencialismo y voluntarismo, con una presencia mayoritaria de la mujer, a la que desde el sistema patriarcal se le viene dando una menor consideración sobre su trabajo (techo de cristal, brecha salarial ...), todo lo que no sea cosa de hombres ya sabemos ... ha originado la pérdida del valor real que ha supuesto muchos de los cambios propuestos o muchos de los logros alcanzados.

Los tiempos que corren y los que parece se avecinan, ponen a nuestra profesión ante la tesitura de seguir siendo "inquieta", a veces inactiva e individualista, o realmente pasar a jugar un papel mucho más activo en todos los sentidos y espacios. No sé si con ser sólo "inquietas", alcanzaremos los objetivos que como profesión se nos exigen, como dije en una ocasión el tiempo nos irá dando respuestas, y el futuro se encuentra por escribir.

domingo, 30 de abril de 2023

El vaso medio lleno o medio vacío

Seguramente que en alguna ocasión habréis escuchado, incluso utilizado, esta expresión. Cuando tenemos un vaso a medias podemos valorar la parte que está llena o la parte que está vacía, dependerá igual con el ojo con que lo miremos (hoy vamos de expresiones).

Esta semana se ha publicado la Encuesta de Condiciones de Vida (2022), por parte del Instituto Nacional de Estadística, (INE) (https://www.ine.es/prensa/ecv_2022.pdf). Y como a uno le gusta un dato más que cualquier cosa rápidamente como si se hubiera estrenado el nuevo capítulo de la serie que sigues, me he ido a mirar, a excavar, en definitivo como suelo decir a "conocer para poder actuar".

Son muchos los datos que se publican, y lo importante no es tanto el dato del año en si, no quitando su importancia, sino valorar su evolución, comparar con otras variables, en definitiva ponernos analizar.

Viviendo en Andalucía, es obvio que mis ojos se vayan rápidamente a la comunidad, además sin perder de vista que es la mayor tanto en población como en territorio, entre otras variables, lo cuál su importancia en el contexto aunque triste e históricamente no ha sido así, de ahí en gran media los retrasos que tenemos que nuevamente se ponen en evidencia. Y en esta ocasión voy a valorar una variables además crucial para Andalucía, como es el turismo, las vacaciones, el salir y viajar.

Casi estamos a unas semanas del fin de la Semana Santa, que por la gran mayoría de medios se ha catalogado como la mejor de la historia, muchas personas nos han visitado y los recursos turísticos han estado en muchos de los casos al completo, a veces con muchas dificultades para poder desplazarte incluso dentro de las ciudades, sin pensar aunque haya sido por unos días en los problemas que conlleva todo esto en lo que a la accesibilidad se refiere, al consumo indiscriminado desde un punto de vista medioambiental y no digamos ya en lo que al agua respecta con la sequía que estamos viviendo, pero como se suele decir (otra expresión) al final sólo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena. Nos acordaremos del consumo del agua cuando no la tengamos ¡¡¡.

Pero volvamos a la Encuesta de Condiciones de Vida, y más concretamente a la variable que mide la "Carencia material de los hogares", con una de las mediciones que se refiere a la pregunta "No puede permitirse ir de vacaciones al menos una semana al año", pues bien en Andalucía este porcentaje se sitúa en el 45,6%, casi la mitad de los hogares de la comunidad, situándose como el mayor del resto de comunidades seguida por Extremadura 42,3% y la Región de Murcia con el 41,9% y a doce puntos de la media nacional.
 

Como profesional del Trabajo Social no dejo de pensar como se pueden sentir aquellos hogares que ante la insistencia por parte de los medios de comunicación, de políticos, empresarios, etc. en lo que refiere al volumen de visitantes, con espectaculares proyecciones, reportajes, etc., con mensajes de "viaja, viaja, viaja... gasta, haz turismo ..." ellos y ellas deberán mirar para otro lado, de pronto me viene a la mente esa frase que se ha puesto de moda "no dejemos nadie atrás", ¿seguro?.

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