domingo, 27 de enero de 2013

X Dictamen


Informe sobre el desarrollo y evaluación territorial de la Ley de Promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia, de la Asociación Estatal de Directores y Gerentes en Servicios Sociales

viernes, 4 de enero de 2013

NO HAY DINERO

Os dejo con esta entrada publicada hoy en la revista El Observador de Málaga 

(http://www.revistaelobservador.com/index.php/opinion/tribuna-abierta/7079-no-hay-dinero.html)


DESDE hace un tiempo para acá no hay responsable político con el que te encuentres que lo primero que te dice es: no hay dinero, a veces no te da tiempo ni preguntarle cómo está o invitarle a un café, la respuesta es la misma no hay dinero, además da igual el “color político” que tenga. En Málaga ahora tenemos de todo como en botica; el PP en la Diputación y en el Ayuntamiento y el PSOE e IU en la Junta de Andalucía, así que debe ser una consigna bien aprendida donde además aquí han encontrado consenso, no hay dinero.
LO que resulta anormal es que piensen que con ésta consigna, muy bien aprendida como digo, crean que es suficiente para no dar respuesta a los graves problemas que en estos momentos tenemos los ciudadanos, donde el desempleo y la propia desconfianza en los políticos actuales, se sitúan en cabeza de los problemas que tenemos y sufrimos cuando se nos preguntan en las encuestas periódicas que pública el CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas).
YO pensaba que la ideología y el pensamiento no se medían por la cantidad de dinero que se tiene, sino por valores ideas y sentimientos, por la manera de actuar ante la injusticia, por la defensa delos Derechos Humanos, por la defensa de una educación pública y laica, por la defensa de una sanidad universal sin tener en cuenta la documentación que tengas, por la defensa de una vivienda digna para todos los ciudadanos, por la defensa de un sistema que realmente sea redistributivo y pague más el que más tiene, pero eso me pasa por pensar demasiado cuando lo más fácil es decir NO HAY DINERO.
PERSONALMENTE me rebelo porque no creo que sea verdad que no haya dinero suficiente para que accedamos de una manera digna a los recursos educativos, sanitarios, sociales o las prestaciones a las que tenemos derechos los ciudadanos. Hace tiempo vi una película que trataba sobre la revolución mexicana en tiempos de Pancho Villa, llegado al poder le dijeron esto mismo NO HAY DINERO, él ni corto ni perezoso se fue a un imprenta y se puso a imprimir billetes, sus asesores se pusieron las manos en la cabeza y le hablaron de bancos, intereses, deuda, etc, el simplemente les habló de hambre, justicia e igualdad.
ESTA crisis financiera no la superaremos asumiendo y aceptando el discurso de los que la han generado, las grandes corporaciones bancarias que ante su quiebra ahora arrasan con los recursos públicos que corresponden a cubrir las necesidades a que tenemos derechos los ciudadanos. Estas necesidades deben de situarse muy por encima de los agujeros negros de la banca y es inmoral que digamos a la ciudadanía NO HAY DINERO, pero abonemos sin demora los intereses que con usura nos cobran los mismos a los que les estamos tapando sus vergüenzas. Desde aquí hago un llamamiento para que la próxima vez que un gobernante diga no hay dinero, se lo piense dos veces, respire hondo, y luego responda.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Análisis comparativo Plan Concertado Junta de Andalucía

Os dejo el enlace donde se ha publicado el análisis que he elaborado recogiendo las tres últimas memorias que tiene publicada la Junta de Andalucía del Plan Concertado (años 2008-2009-2010), espero que sea de vuestro interés.

   

domingo, 2 de diciembre de 2012

Un sistema cogido con alfileres


Cuando en 1978 se discutía lo que posteriormente sería el texto de la actual Constitución, el borrador aprobado por el Congreso de los Diputados en su artículo 139 (bis) establecía la beneficencia pública como una de las competencias de las comunidades autónomas. Con ello se institucionalizaban dos categorías de ciudadanas/os: los que tendrían derechos sociales y los que accederían a la beneficencia. 

Fue a través de la Federación Española de Asociaciones de Asistentes Sociales (FEDAAS), la que por medio de una campaña dirigida al conjunto de la ciudadanía consiguió que el término beneficencia desapareciera de la actual Constitución. Si el colectivo profesional de trabajadoras/es sociales no hubiera luchado por este cambio, hoy no tendríamos un sistema público de servicios sociales.

Durante estos más de treinta años la configuración del sistema público de servicios sociales, a falta de una ley general de servicios sociales a nivel estatal, ha sido posible a través del denominado Plan Concertado, un convenio programa que en Andalucía se hace realidad en el año 1988, en el que participan las tres administraciones: estatal, autonómica y local. Su objetivo no es otro que financiar conjuntamente una red de atención de servicios sociales municipales que permita garantizar unas prestaciones básicas a los ciudadanos en situación de necesidad, considerándose como prestaciones básicas la información y orientación, la ayuda a domicilio, la prevención e inserción y el alojamiento y la convivencia.

En la actual coyuntura de crisis galopante donde los problemas sociales no han hecho sino incrementarse de manera exponencial, en el año 2010 se atendió a más de dos millones de usuarios y hoy en 2012 se está atendiendo a ocho millones, un incremento en dos años del 400 por ciento. La inversión que para el citado Plan Concertado aporta el Gobierno central no ha hecho sino decrecer de manera alarmante en los últimos años, con un nuevo recorte para el próximo año 2013 en la ciudad de Málaga del 71,75 por ciento, dejando el gasto por habitante en tan sólo 50 céntimos, lo que significa un retroceso sin precedentes que deja en los peores momentos de la crisis a miles de ciudadanos en la exclusión social.

Esto unido a la parálisis económica de la Junta de Andalucía y a los agujeros negros de las corporaciones locales en cuanto a disposición económica se refiere, cuando el grifo de la especulación urbanística se ha agotado. Con este panorama y los anuncios constantes de recortes y de austeridad, se hace necesaria una actuación activa y reivindicativa de manera constante y urgente por parte de los profesionales del sistema de servicios sociales y de la ciudadanía en su conjunto, en defensa de lo construido en estos últimos treinta años a fin de conseguir las máxima cuotas de bienestar social. De lo contrario, el futuro que se plantea es incierto no sólo en lo profesional a cientos de compañeras/os, sino en la pérdida de derechos al conjunto de la ciudadanía y en el mantenimiento de la cohesión social, regresando a tiempos pasados donde prime la caridad y la beneficencia como ya se intentó instaurar.

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