Ayer se publicaba el informe del cuarto trimestre del año 2016 por parte del Consejo General del Poder Judicial, relativo a los desahucios producidos en España. En el conjunto del país los lanzamientos (desahucios) con resultado positivo han disminuído en un 4,71% lo que es una buena noticia, y aún así se produjeron 40.479, una barbaridad, cifras que se acercan a las que se dieron en el año 2011 o superan las del 2013. Desde el año 2008 se ha pasado la barrera de los trescientos mil, sobre más de setecientas veinte mil ejecuciones hipotecarias.
En el ámbito de Málaga por contra esta disminución estatal no se ha producido, y se ha incrementado en un 3% del año 2015 al año 2016. Pero no sólo en lo que a lanzamientos por ejecuciones hipotecarias se refiere, sino también a desahucios producidos por la ley de arrendamientos urbanos que desde el año 2014 se mantiene en ascenso.
A nivel andaluz Málaga sigue encabezando un año más los desahucios de las ocho provincias, representando un 30% sobre el total, con más de dieciseis mil desde el año 2008.
Este conjunto de elementos cuantitativos nos marcan una radiografía en la que los protagonista son las personas, muchas de ellas en situaciones de vulnerabilidad, las previsiones no son halagueñas y los números son contundentes.
domingo, 5 de marzo de 2017
domingo, 19 de febrero de 2017
Rentas Mínimas de Inserción. Mapeo sobre su terminología
En las últimas semanas ha estado muy en los medios todo el debate de las rentas mínimas, rentas básicas, rentas garantizadas, ingresos mínimos, salario social, rentas de inclusión.... podría seguir ¿es todo lo mismo? o ¿cada cual cuando la nombra de una manera tiene un enfoque y un sentido..?
Así que he pensado que puede ser un buen momento para, desde una perspectiva puramente descriptiva, mapear la situación por las diferentes comunidades autónomas teniendo en cuenta varios aspectos: año en que se aprobaron, nombre que tienen, terminología más utilizada... etc. y a partir de aquí las reflexiones están servidas.
Empecemos por el mapa autonómico, en que año se aprobaron y como se denominan:
Si se observa la nomenclatura utilizada para definir la norma, el término más usado es el de Renta (en 11 ocasiones), seguida de ingreso con 5.
Pero si se abordan los diferentes términos recogidos en cada una de las normas, existen 17 palabras que o bien combinadas o bien solas conforman los nombres. En este caso es también Renta la que más se repite, a continuación Inserción y posteriormente las palabras Ingreso y Mínima, con seis veces utilizada cada una de ellas.
Por lo que se podría concluir que los términos RENTA DE INSERCIÓN o INGRESO MÍNIMO, es lo que más ha sido utilizado para su definición. Obviamente muy lejos de lo que es el concepto de Renta Básica como derecho de las personas, el debate como decía al principio está servido.
Así que he pensado que puede ser un buen momento para, desde una perspectiva puramente descriptiva, mapear la situación por las diferentes comunidades autónomas teniendo en cuenta varios aspectos: año en que se aprobaron, nombre que tienen, terminología más utilizada... etc. y a partir de aquí las reflexiones están servidas.
Empecemos por el mapa autonómico, en que año se aprobaron y como se denominan:
Hasta el año 2000, sólo había cuatro comunidades que tenían aprobada alguna normativa para abordarlas, y es a partir del año 2007 cuando se incorporan más de la mitad, aprobándose en 2014 la última por parte de la comunidad de Castilla y León.
Si se observa la nomenclatura utilizada para definir la norma, el término más usado es el de Renta (en 11 ocasiones), seguida de ingreso con 5.
Pero si se abordan los diferentes términos recogidos en cada una de las normas, existen 17 palabras que o bien combinadas o bien solas conforman los nombres. En este caso es también Renta la que más se repite, a continuación Inserción y posteriormente las palabras Ingreso y Mínima, con seis veces utilizada cada una de ellas.
Por lo que se podría concluir que los términos RENTA DE INSERCIÓN o INGRESO MÍNIMO, es lo que más ha sido utilizado para su definición. Obviamente muy lejos de lo que es el concepto de Renta Básica como derecho de las personas, el debate como decía al principio está servido.
domingo, 29 de enero de 2017
Es indecente gente sin casa, casa sin gente
Como dice Silvia Pérez en la canción “No hay tanto pan”, es “indecente gente sin casa, casa sin gente”,
canción que también incorpora a la película “Cerca de tú casa”. Una
película que no debiera dejar a nadie indiferente ante lo que se cuenta, lo que
muestra y como lo muestra, una realidad dura y cruda como ha sido y sigue
siendo el ser desalojado, desahuciado de las cuatro paredes sobre las que miles
de personas estaban o iban a construir su futuro.
Ante un invierno duro como el que se está sufriendo con
temperaturas que en las últimas semanas han alcanzado máximos históricos, salen
a la luz y son noticias las miles de personas que viven en la calle, los
homeless, el sinhogarismo, las personas sin hogar, los en algunos sitios
llamados marginados sin hogar. Aunque también son noticias porque no se saben
cuántos hay, se hacen estudios, que nunca debieran faltar, se hacen programas
de café y calor, se desarrollan reportajes de voluntarias/os dedicando su
tiempo a charlar con ellos, a acercarles algún recurso, no está mal pero no es
suficiente.
Estas personas más allá de problemas de adicciones, de salud
mental, de falta de empleo, lo que necesitan y reclaman es una vivienda. Programas
como el Housing first “primero la casa”, ponen el acento en esta clave de facilitar
una vivienda como parte inicial de un proceso de inserción y/o inclusión, paso
previo para desde ahí comenzar a trabajar el resto de problemáticas y de
factores de riesgo, sin olvidar que estamos ante un derecho fundamental como es
su acceso.
Nos situamos ante otro sector de población con
características de vulnerabilidad para el que disponer de una vivienda es parte
de su propio proceso, donde la administración pública debe hacerse muy presente
desde cualquiera de los modelos de vivienda de protección. En el informe que
publicaba el defensor del pueblo en 2012 “Estudio sobre viviendas protegidas
vacías”, se calculaban entre las 250.000 y las 300.974 las viviendas de
protección existente en el país lo que representaban entre el 1% y 1,19% del
total, y de las que más de trece mil se encontraban vacías. Pero también en
este informe, y tras pedir la información a las distintas comunidades autónomas
debido a la falta de transparencia con estos datos, se indicaban que existían
más de trescientas mil personas inscritas en los registros de demandantes de
vivienda. En cambio, en los últimos cuarenta años desde 1970 a 2011, las viviendas
vacías de régimen libre han aumentado en más dos millones.
Por lo tanto, nos situamos ante una necesidad de vivienda, y
de manera muy especial para sectores vulnerables como son las personas que viven
en la calle, sin que la administración pública este dando señales de cumplir
esta obligación como derecho, pero mientras tanto la vivienda libre y vacía no
ha dejado de crecer, lo que no viene sino a confirmar que “Es indecente gente sin casa, casa sin gente”.
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