lunes, 17 de julio de 2023

Panel Social de Andalucía, nuevas consultas

En diciembre pasado ponía en marcha en este blog un apartado bajo el título "Panel Social de Andalucía", este recurso, como indicaba en su momento, tiene el objetivo de facilitar información sobre variables sociales que permiten analizar la situación de la comunidad andaluza, desde un enfoque cercano, fácil de entender y desde perspectivas que en muchos de los casos no son tratadas. Ya que conocer desde la evidencia no sólo traslada la realidad, sino que a la vez facilita la toma de decisiones para intentar dar soluciones a problemas y situaciones que generan elementos de desigualdad y exclusión, lejos del bienestar social como objetivo máximo alcanzar. En un momento donde además las noticias falsas, los bulos y las medias verdades se van haciendo protagonistas y parasitando los espacios de comunicación.

Incorporo en esta ocasión dos nuevos parámetros como son los datos relativos a la ley de dependencia, así como respecto al Ingreso Mínimo Vital (IMV), dos derechos de ciudadanía. 

El primero puesto en marcha en el año 2006, hace 17 años, y aún hoy con grandes déficits en cuanto a su cumplimiento, tal y como se puede comprobar con una media de casi año y medio (529 días), desde que se realiza la solicitud hasta la resolución de prestación, literalmente "un escándalo" después del tiempo transcurrido.  

Y el segundo el IMV, donde Andalucía representa el 30,82% del total de expedientes aprobados, el mayor de toda las comunidades siguiéndole a bastante distancia la Comunitat Valenciana con el 10,99%, lo que viene a plantear el volumen de solicitudes a raíz del nivel de necesidades de las y los andaluces, donde se han superado el medio millón de beneficiarios/as (596.431).

Una información la aquí facilitada que además se encuentra en acceso abierto para que sea accesible a quien la quiera utilizar, espero que sea de utilidad, y si además quieres realizar algún comentario para su mejora puedes hacerlo a través de los comentarios a esta entrada.

viernes, 16 de junio de 2023

El Trabajo Social, profesión "inquieta"

Igual denominar al Trabajo Social con el término de ser una profesión "inquieta", se puede considerar como suave y no a la altura de lo que la profesión es o debiera de ser, podría haberla denominado como "El Trabajo Social profesión revolucionaria", "El Trabajo Social profesión activista", "El Trabajo Social, profesión de acompañamiento", "El Trabajo Social, una profesión"... Pero creo que en los tiempos que corren y visto lo visto, la definiría simplemente como "inquieta". Aunque incluso también puede ser considerado este término como excesivo.

Es cierto que desde nuestro código deontológico o la definición que de la profesión realiza la FITS (Federación Internacional de Trabajo Social), se encuentra muy presente donde debiéramos de estar, que posturas asumir ante las problemáticas sociales que se encuentran incrustadas en el sistema, con la desigualdad como eje principal, y donde se sitúan los objetivos alcanzar como profesión, que a su vez es difícil desconectarlos del nivel personal. 

La historia nos ha demostrado que cuando más avances sociales y por ende teóricamente mejoras en este ámbito se han producido, ha sido cuando la ciudadanía se ha mostrado activa, participativa y con actitudes de cambio. Aunque sea a costa de ser repetitivo, los logros que en el campo social, educativo, sanitario, en definitiva personal, disfrutamos en la actualidad, no fueron posibles sin el compromiso y el esfuerzo de miles de personas que incluso a riesgo de sus propias vidas estuvieron ahí para alcanzarlos. Es esencial que no se pierda de vista ni se olvide, quien no cuida su memoria no sólo desconoce de donde viene, sino que es más vulnerable ante posibles retrocesos que se pueden llegar a considerar dentro de la normalidad.

El Trabajo Social en ese transcurrir de la historia ha jugado un papel importante, posiblemente menos conocido de lo que ha significado, igual el hecho de atender las "miserias", los "pobres", ubicado en espacios de asistencialismo y voluntarismo, con una presencia mayoritaria de la mujer, a la que desde el sistema patriarcal se le viene dando una menor consideración sobre su trabajo (techo de cristal, brecha salarial ...), todo lo que no sea cosa de hombres ya sabemos ... ha originado la pérdida del valor real que ha supuesto muchos de los cambios propuestos o muchos de los logros alcanzados.

Los tiempos que corren y los que parece se avecinan, ponen a nuestra profesión ante la tesitura de seguir siendo "inquieta", a veces inactiva e individualista, o realmente pasar a jugar un papel mucho más activo en todos los sentidos y espacios. No sé si con ser sólo "inquietas", alcanzaremos los objetivos que como profesión se nos exigen, como dije en una ocasión el tiempo nos irá dando respuestas, y el futuro se encuentra por escribir.

domingo, 30 de abril de 2023

El vaso medio lleno o medio vacío

Seguramente que en alguna ocasión habréis escuchado, incluso utilizado, esta expresión. Cuando tenemos un vaso a medias podemos valorar la parte que está llena o la parte que está vacía, dependerá igual con el ojo con que lo miremos (hoy vamos de expresiones).

Esta semana se ha publicado la Encuesta de Condiciones de Vida (2022), por parte del Instituto Nacional de Estadística, (INE) (https://www.ine.es/prensa/ecv_2022.pdf). Y como a uno le gusta un dato más que cualquier cosa rápidamente como si se hubiera estrenado el nuevo capítulo de la serie que sigues, me he ido a mirar, a excavar, en definitivo como suelo decir a "conocer para poder actuar".

Son muchos los datos que se publican, y lo importante no es tanto el dato del año en si, no quitando su importancia, sino valorar su evolución, comparar con otras variables, en definitiva ponernos analizar.

Viviendo en Andalucía, es obvio que mis ojos se vayan rápidamente a la comunidad, además sin perder de vista que es la mayor tanto en población como en territorio, entre otras variables, lo cuál su importancia en el contexto aunque triste e históricamente no ha sido así, de ahí en gran media los retrasos que tenemos que nuevamente se ponen en evidencia. Y en esta ocasión voy a valorar una variables además crucial para Andalucía, como es el turismo, las vacaciones, el salir y viajar.

Casi estamos a unas semanas del fin de la Semana Santa, que por la gran mayoría de medios se ha catalogado como la mejor de la historia, muchas personas nos han visitado y los recursos turísticos han estado en muchos de los casos al completo, a veces con muchas dificultades para poder desplazarte incluso dentro de las ciudades, sin pensar aunque haya sido por unos días en los problemas que conlleva todo esto en lo que a la accesibilidad se refiere, al consumo indiscriminado desde un punto de vista medioambiental y no digamos ya en lo que al agua respecta con la sequía que estamos viviendo, pero como se suele decir (otra expresión) al final sólo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena. Nos acordaremos del consumo del agua cuando no la tengamos ¡¡¡.

Pero volvamos a la Encuesta de Condiciones de Vida, y más concretamente a la variable que mide la "Carencia material de los hogares", con una de las mediciones que se refiere a la pregunta "No puede permitirse ir de vacaciones al menos una semana al año", pues bien en Andalucía este porcentaje se sitúa en el 45,6%, casi la mitad de los hogares de la comunidad, situándose como el mayor del resto de comunidades seguida por Extremadura 42,3% y la Región de Murcia con el 41,9% y a doce puntos de la media nacional.
 

Como profesional del Trabajo Social no dejo de pensar como se pueden sentir aquellos hogares que ante la insistencia por parte de los medios de comunicación, de políticos, empresarios, etc. en lo que refiere al volumen de visitantes, con espectaculares proyecciones, reportajes, etc., con mensajes de "viaja, viaja, viaja... gasta, haz turismo ..." ellos y ellas deberán mirar para otro lado, de pronto me viene a la mente esa frase que se ha puesto de moda "no dejemos nadie atrás", ¿seguro?.

jueves, 2 de marzo de 2023

#TrabajoSocialenlaCumbre

Una iniciativa que une, visibiliza y acerca el Trabajo Social a la ciudadanía, apostando por seguir incrementando el conocimiento que la población tiene de la profesión, desde todos sus ámbitos y todas sus vertientes. 

Con ello seguiremos siendo fiel al principio de la transformación, de la justicia social y de la innovación, objetivos a los que como trabajadores/as sociales nos debemos.

Si te interesa escríbeme a tsenlacumbre@gmail.com 



domingo, 26 de febrero de 2023

Trabajo Social Andaluz

En unos días alcanzaremos los cuarenta y un año desde que se celebró el referéndum de autonomía de Andalucía (1980). Una jornada que se convirtió en histórica por lo trascendental de la misma, y desde entonces cada 28 de febrero es conmemorado como el día de la comunidad autónoma. Como dice el Kanka al cantar Andalucía: "La surrealista más real, la del amargo salero, elegante sin arreglar, millonaria sin dinero". 


Andalucía es la comunidad de mayor tamaño territorial del conjunto del estado, la que tiene más población, la segunda tras Castilla y León con mayor número de provincias (8), con salida al mar en cinco de las ocho, y podríamos continuar con lo recogido en el Atlas de Historia Económica de Andalucía de cara a desmentir mitos y falsas creencias, uno de ellos el de la industrialización. Así se recoge que la comunidad "sí tuvo un despegue industrial relevante en el contexto nacional y a mediados del siglo XIX aportaba el 18% a la actividad del país". Pero luego vendrían los años oscuros sobre todo tras la guerra civil, y Andalucía pasaría a la cola en cuánto a índices sociales, educativos, sanitarios, etc., con los que aún hoy se conviven.

El Trabajo Social como profesión que tiene entre sus fines abordar aquellas situaciones-problemas, que interfieren de cara alcanzar cotas de bienestar, tanto a nivel individual, familiar y comunitario desde la defensa de la justicia social, la igualdad, los derechos humanos ... en Andalucía siempre ha tenido y tiene mucho que hacer y decir. El potencial profesional del Trabajo Social es clave para la estructura colegial, con ocho colegios profesionales que aglutinan a más de 5.000 personas. A la vez que en lo académico es la comunidad que mayor número de universidades tiene (7), que imparten la titulación, según la Asociación Universitaria Española de Trabajo Social. Por lo tanto un peso en lo profesional y en lo académico que debe ser reflejo en el día a día.

El marco normativo es el eje que debe servir para la ejecución de las políticas sociales, convirtiéndose en el motor que venga a engrasar la maquinaria de la acción social, donde el Trabajo Social se sitúa como profesión de referencia en Andalucía (art. 31). En 2016 se aprobaría la Ley 9/2016, de 27 de diciembre, de Servicios Sociales de Andalucía, segunda ley desde la CE (1978), una ley esperada y deseada tras veintiocho años de la primera (Ley 2/1988, de 4 de abril, de Servicios Sociales de Andalucía). Esta ley vendría actualizar entre otras cuestiones el Catálogo de Prestaciones del Sistema Público de Servicios Sociales de Andalucía, que según se recoge en su prólogo "definirá cada uno de los servicios y prestaciones ofrecidas, su ámbito y alcance, las condiciones requeridas para acceder a los mismos y su disponibilidad dentro del sistema, de tal forma que todas las personas puedan conocer de manera transparente en qué medida se adaptan a sus circunstancias personales." Un aspecto el del catálogo de máxima importancia (se cita en 43 ocasiones en la ley) y al que se le dedica un artículo específico el 41, indicándose en la Disposición Adicional cuarta "El Consejo de Gobierno aprobará el Catálogo de Prestaciones del Sistema Público de Servicios Sociales de Andalucía en el plazo máximo de doce meses desde la entrada en vigor de la presente ley." Pero a día de hoy cinco años después de haberse cumplido el plazo estipulado en la ley, sigue sin aprobarse y por tanto avances que se recogen en la ley imposibles de ejecutar. 

Aunque esta incapacidad y falta de interés en hacer cumplir una normativa con rango de ley, se intenta difuminar con discursos de lo que llamo las "modas", y en la actualidad la moda está en barnizarlo todo con la palabra "innovación", basta incorporar este término para hacer olvidar los índices de desigualdad, de pobreza, las colas del hambre, las listas de espera en los servicios sociales comunitarios, la falta de un trabajo en la calle y con la gente de diagnóstico y de detección, en definitiva de prevención, la modernización tecnológica real, la necesidad de vivienda, las listas de personas en situación de dependencia con derecho reconocido, la emergencia social, la burocratización, la falta de plazas en residencia o en la atención a menores, la dignificación del trabajo que realizan las auxiliares de ayuda a domicilio, la paralización de programas y proyectos supeditados a subvenciones, y un larguísimo etcétera. El Trabajo Social Andaluz, se tiene que enfrentar a estas realidades en su día a día, desde la ética profesional a la que nos debemos. 

(También lo puedes escuchar a través de https://go.ivoox.com/rf/103693552

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