domingo, 14 de mayo de 2017

Solidaridad / Derecho



Estos dos conceptos que se pueden complementar y que se complementan, en muchas de las ocasiones se convierten en antagonistas cuando del ámbito social tenemos que hablar, y me explico.

Desde el Sistema de Servicios Sociales se abordan todas aquellas situaciones que impiden o dificultan que el conjunto de las personas puedan acceder a cuotas de bienestar social. Todo ello debiendo de ser abordado desde el prisma de la justicia social y con objetivos a alcanzar como el de la igualdad para todas/os. Donde el concepto de solidaridad se encuentra implícito.

Pero a su vez el concepto de la “solidaridad” que es un valor a fomentar y a inculcar, en muchas de las ocasiones, y últimamente cada vez más sobre todo desde diferentes modelos, viene a suplir derechos sociales. Y se plantean actividades y objetivos de ayuda y/o intervenciones sociales bajo ese paraguas olvidando e incluso sin mencionar que el fin principal que da origen a este principio debe de situarse en el derecho que tienen las personas a tener cubiertas sus necesidades desde la protección social, siendo esto una responsabilidad colectiva, no individual, y de las administraciones públicas en sus diferentes niveles de competencia.

El que desde los Servicios Sociales se actúe solidariamente es un elemento que debe de estar presente, pero el que bajo discursos de “solidaridad” se intenten suplir derechos coloca a estos en una situación de abandono y de olvido. Bajo el riesgo de aceptar y de reforzar posiciones en las que lo social es algo de la “buena voluntad” de la gente sin más. Nos sitúa en tiempo pasados donde nuevamente las necesidades y las problemáticas sociales son atendidas desde la caridad.

La falta de recursos económicos y por ende de recursos humanos y materiales que han sufrido y siguen sufriendo las administraciones públicas y los colectivos que desarrollan las políticas sociales, no debieran de ser cubiertas bajo el mantra de una “solidaridad” a mi entender mal entendida. 

Estamos en un constante bombardeo de carreras solidarias para recaudar fondos, recogidas de alimentos solidarias, exposiciones solidarias, comidas, cenas solidarias, actos solidarios en general … los cuáles me parecen perfectos de cara a sensibilizar y trasladar una realidad, pero donde el concepto de “derecho”, en muchas de las ocasiones, no se percibe ni se recoge por ninguna parte, llegándose aceptar y trasladar que ese debe ser el medio para poder alcanzar los fines que se plantean. 

En tanto en cuanto no aceptemos que los recursos destinados al ámbito social no pueden ser vistos como un gasto sino como una inversión y que sólo el avance en derechos es lo que ha venido a generar más bienestar eliminando desigualdades y generando cohesión social, los Servicios Sociales (con todo lo que lo conforma) seguirá siendo la cenicienta de las políticas con mayúscula, porque para cubrir sus necesidades ya está la “solidaridad”.



En positivo

Licencia de Creative Commons

Páginas visitadas