domingo, 18 de diciembre de 2016

Habemus ley

¡Tenemos ley!, han tenido que transcurrir 28 años y 8 meses para que por fin la ley actual de Servicios Sociales de Andalucía (Ley 2/1988, de 4 de abril), vaya a pasar a mejor vida.

El pasado miércoles día 14 se aprobaba en el pleno del Parlamento de Andalucía el texto que conformará el nuevo marco normativo que marcará las directrices en los Servicios Sociales de la comunidad, espero que no por otros 28 años. Aunque hubo alguna parlamentaria que en el debate comentó que esta nueva ley vendría a durar otros 20 años, miedo me dió escucharla.

Junto a otros colegios profesionales de Trabajo Social de Andalucía pude compartir el debate final, las últimas votaciones y su aprobación definitiva, a lo que siguió un gran aplauso llenó de emoción, realmente estábamos ante un momento histórico.



Una vez que entre en vigor la ley marca un año de plazo para el desarrollo de lo que va a ser la columna vertebral: el Mapa de Servicios Sociales y la Cartera de Servicios. Aunque voces muy autorizadas indican que todo este trabajo ya está realizado, lo que te hace cuestionar como se ha podido hacer algo sin saber lo que se iba aprobar y de entrada igual no empezamos bien, pero partamos de la buena fé y la presunción. Porque la expectación creada es tan alta después de todo este tiempo, que si al final las expectativas no se llegan a cumplir la decepción será inmensa.

Felicitar a los cientos de compañeras y compañeros que desde el Trabajo Social y durante años han venido, hemos venido, trabajando en cuantos borradores nos puso la administración a nuestra disposición, en jornadas, en encuentros, en reuniones, comisiones y debates, porque hoy por fin podemos decir "habemus ley".

domingo, 6 de noviembre de 2016

A vueltas con la nueva ley de Servicios Sociales ¿para este año?

El próximo sábado 12 de noviembre se cumplirán 11 meses desde que se aprobara por parte del gobierno andaluz el proyecto para una nueva ley de Servicios Sociales. En este tiempo ha ido recorriendo de manera ordinaria, ya que se entendió que no era urgente, todo su proceso administrativo:

. el 14 de enero se registró en el Parlamento
. el 3 de febrero se remitió a la comisión
. el 22 de febrero se publicó el proyecto de ley
. el 19 de abril se publicaron las enmiendas a la totalidad
. el 27 de abril se rechazaron las enmiendas a la totalidad
. el 11 de mayo se publicó el rechazó de las enmiendas a la totalidad
. el 5 de septiembre comparecieron las entidades sociales para dar su opinión
. el 7 de septiembre se publicó una prórroga para ampliar el plazo de las enmiendas
. el 28 de octubre se han publicado las enmiendas parciales al articulado


Desconozco si estamos ante un ritmo adecuado, lento, o por encima de la media, pero sólo por recordar la actual es de 1988 y junto con Canarias, somos las dos únicas comunidades que aún no han actualizado su ley en esta materia. Abordar nuevamente desde aquí la necesidad y urgencia para su aprobación aunque repetitivo se me hace necesario y obligado, no sólo ya por el tiempo transcurrido veinticuatro años y vamos camino de los veinticinco, sino porque la realidad social impone un cambio en el modelo.

En estos más de veinte años obviamente se ha avanzado, se ha tenido que articular y poner en marcha un sistema que era inexistente, pero seguimos en los puestos de cola respecto a los índices que miden la situación social de las personas de nuestra comunidad. El modelo construido de subsistencia ya no es suficiente, la aprobación de ésta ley y toda la normativa posterior que se deberá de desarrollar tendrá que entrar en profundidad sobre lo que se viene ejecutando, desde el qué, el quién y el cómo. Una realidad es constatable y los datos están ahí, lo que se está haciendo no es suficiente, pero ¿la tendremos para este año?

martes, 27 de septiembre de 2016

NOTICIAS POR LAS QUE NO PASAN LOS AÑOS

Hay una serie de noticias que, aunque pasen los años, se mantienen intactas, haciendo un juego de palabras se podría decir que por ellas no pasan los "años".

Estos días estamos viviendo una típica de estas fechas de inicio del curso escolar “la entrega de material escolar” para los niños “pobres”, “excluidos o en riesgo de exclusión”, “de zonas marginales”… hay titulares para todos los gustos así que cada cual escoja con el que más se identifique.

En unos meses y con la llegada de la navidad, estaremos ante otra típica, el reparto de juguetes a esos mismos chicos y chicas “pobres”, “excluidos o en riesgo de exclusión”, “de zonas marginales”.

Y por último, tenemos un tercer momento, cuando llega el verano y se ponen en marcha los campamentos para esos niños/as “pobres”, “excluidos o en riesgo de exclusión”, “de zonas marginales”.

Estos tres momentos que he definido no se corresponden con ningún estudio empírico ni cualitativo, y no tiene ningún rigor científico. Pero sólo hace falta entrar en “San Google” poner las palabras mágicas y saldrán las noticias.

Los tres momentos tienen elementos en común, se plantea sobre sectores vulnerables de población, casi siempre niños, aunque a veces y para otros momentos se suele utilizar a nuestros mayores. Se les etiqueta con estos calificativos sin ningún problema saliendo en los medios de comunicación. Y casi siempre, por ser comedido y no decir siempre, hay un político/a repartiendo o demostrando lo solidario y comprometido que está con la causa, cuestión que no dudo. Y en muchos casos alguna empresa privada que también mostrando su buen corazón y compromiso es la que aporta todo o gran parte del dinero, pero eso si con su publicidad por delante.

Me gustaría dejar estas cuestiones para la reflexión, porque estos días que nuevamente me encuentro con la típica noticia, me surgen preguntas:

Si estamos hablando de derechos, entre ellos el de la educación, y es responsabilidad de la administración el que estén cubierto porque para eso pagamos nuestros impuestos. ¿Cómo se puede convertir la imposibilidad de acceder al derecho en una noticia, donde además lo que se traslada es una imagen y un mensaje en el que se transmite un buen hacer por parte de los mismos que no son capaces de hacer cumplir el derecho? Igual puede parecer poco entendible, pero léanlo con calma y reflexionen.

domingo, 11 de septiembre de 2016

Pero ¿cuánto dinero se le ha dado a las entidades financieras...?

Estos días vuelve a saltar la noticia sobre el dinero que se ha devuelto, el que se ha perdido, y el que jamás se devolverá, para aquello que fué salvar a la "banca". 

Y es importante recordar que fuimos los ciudadanos con nuestros impuestos los de ahora y lo de las próximas generaciones, los que hicimos ese esfuerzo. Aunque nadie me preguntó si prefería salvar a la banca o salvar a las miles de familias que se quedaban en la calle por no poder abonar su hipoteca.

Desde que ese salvamento ocurrió son muchas las cifras que se han dado e incluso he escuchado debates donde se discutía sobre ellas. Así que uno desde su modesto conocimiento, he realizado un esfuerzo y me he ido a la fuente, en este caso el Banco de España. Concretamente a una Nota Informativa que fué publicada el 4 de mayo de 2015, bajo el título "Nota informativa sobre ayudas públicas en el proceso de reestructuración del sistema bancario español (2009-2015)" aquí dejo el enlace por si alguien más está interesado (pincha..

Y yo saco las siguientes conclusiones: El Estado aportó desde el año 2009, un total de 53.553 millones de euros desde el FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria) y otros 7.942 millones de euros desde el FGDEC (Fondo de Garantía de Depósitos de Entidades de Crédito), lo que suman un total de 61.495 millones de euros. 

Así como avales por 110.895 millones de euros. Lo que hace un montante total de ciento setenta y dos mil millones entre lo aportado de manera directa y lo aportado en avales. 

Una pasada..... así que colaboro al debate y si alguien no está de acuerdo que lo exprese libremente.


Fuente: Elaboración propia a partir de los datos del Banco de España

miércoles, 20 de julio de 2016

¿Más viviendas?


Dicen que el ser humano es la única persona que tropieza dos veces con la misma piedra. Recientemente leía una noticia en la prensa cuyo titular decía “Málaga necesitará 10.600 viviendas nuevas al año hasta 2025 para atender la demanda” (La Opinión de Málaga, 04 de julio de 2016), y aludía para justificar dicho titular a un estudio realizado por una consultora. Mi interés personal e investigador en la temática de vivienda, me hace estar atento a estas cuestiones. Localicé la noticia también en la página web de la susodicha consultora cuyo titular en este caso es “La demanda de vivienda nueva en España rondará las 180.000 unidades al año hasta 2025”.  (Disponible en http://noticias.cbre.es/la-demanda-de-vivienda-nueva-en-espaa-rondara-las-180000-unidades-al-ao-hasta-2025/)

Más lejos de mi intención poner entredicho este estudio, que además no he accedido a él y todo mi conocimiento se centra en lo redactado en las dos notas. Pero si que me surgen toda una serie de dudas que lanzo para la reflexión. 

Investigadores y estudiosos del tema como Trilla de cara a la planificación en cuanto al número de viviendas necesarias, indica que: “La evolución de la población, y más concretamente de los hogares, es la base determinante, aunque no la única, de las necesidades de vivienda y el principal factor de evolución de los parques de vivienda a largo plazo” (2001). Cuestión en la que también profundiza Leal (2007), indicando que aún así, no existe una correlación directa en cuanto a mayor población mayor necesidad de vivienda. Ya que existen otras variables en cuanto a la demanda y necesidad real, como: la renta per cápita, los tipos de interés y períodos de amortización, el desempleo y la rentabilidad de otros activos financieros (García-Montalvo, 2007). 

Si se observan los últimos censos de vivienda que se realizan cada diez años, desde 1970 al 2011 (último censo), las viviendas construidas se han incrementado en un 136,57%, mientras que los hogares en el mismo período se han incrementado un 104,25%. 


Esta circunstancia de un mayor número de vivienda sobre el número de hogares constituidos, entre otras variables, ha originado un incremento, censo tras censo de vivienda, en el número de las viviendas vacías, con un 154% de incremento deal año 1970 al año 2011.



Respecto a las viviendas vacías si vamos más concretamente a los datos correspondiente a la provincia de Málaga, en el censo del año 2011, existía un total de 116.654, donde Málaga ciudad tenía el mayor número con 28.410.
 
El Relator Especial de Naciones Unidas, que visitó España para su informe sobre vivienda, planteó como variables a tener en cuenta a la hora de planificar y evaluar la vivienda en un país, el incorporar otras que miden la necesidad para la población con menos recursos y que estas deben “…basarse en una evaluación adecuada, teniendo en cuenta las condiciones específicas de cada país, en particular las condiciones demográficas, geográficas y económicas y sociales, así como las características y composición de los distintos grupos desfavorecidos (incluidas las familias de bajos ingresos), sus condiciones de vivienda y las formas de tenencia." (Rolnik, 2012)

Por su parte en 2013 la Defensora del Pueblo publicaba que existían entre “250.000 y 300.974 viviendas con algún tipo de protección,” (p.29). Lo que nos sitúa en torno al 1%-1,19% sobre el total de viviendas existentes en ese momento, de las que 13.504 estaban vacías. Mientras tanto un total de 334.299 personas se encontraban inscritas como solicitantes de vivienda protegida, siendo este Registro según la Defensora, “… el instrumento más eficaz para computar la necesidad real de viviendas de protección pública y para dar salida a las viviendas protegidas disponibles …” (p.24). Sólo la suma de tres comunidades: Andalucía, Cataluña y Castilla y León alcanzaba el 57% del total de los inscritos.

Como digo son elementos que dejo para la reflexión. Pero igual no se está hablando de que hace falta más vivienda, sino que como la misma nota de prensa indica el negocio que se quiere hacer con la vivienda que en estos momentos existe disponible y sin vender, no es atractiva de cara a futuros compradores/inversores, y se quiere generar nueva vivienda para hacer negocio ¿Qué hemos aprendido del pasado?.
Si es así, ¿que se hace con las miles de personas que en estos momentos no la tienen, y no se les está posibilitando el acceso a un derecho humano.? La que se quiere construir estoy convencido que no es pensando en ellas y en ellos.

(Publicado en Revista El Observador

En positivo

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